Prueba a fondo

Probamos el exitazo del año: Seat Arona 1.0 TSI X-Perience XXL

Apenas le han bastado cinco años al SUV más pequeño de Seat para convertirse en todo un éxito de ventas, superando a cualquier hermano de su gama. Y este restyling del Arona ayudará a mantener su gran aceptación.

Imagen tres cuartos delantero Seat Arona Hackercar

Cómo es el Arona de la prueba

Se trata de un SUV urbano de cinco puertas que mide 4,15 m de largo, 1,78 m de ancho y entre 1,52 y 1,53 m de alto. Es un vehículo homologado para cinco pasajeros que dispone de un maletero con 400 litros de capacidad.

Que la versión probada lleva un motor gasolina: concretamente, un 1.0 turbo de tres cilindros con una potencia de 110 CV. Teniendo en cuenta el ajustado peso del coche, 1.193 kg en orden de marcha, las prestaciones son bastante interesantes, con una velocidad máxima de 190 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,3 segundos. La unidad probada tiene tracción delantera -como todos los Arona- y un cambio manual de seis marchas, si bien se puede elegir con la transmisión automática de siete marchas por un incremento de precio de 28.612 euros, es decir, un enorme incremento de 2.900 euros.

Que es un modelo que no tiene ningún tipo de electrificación. De hecho, lo más llamativo sería su sistema stop/start. En cualquier caso, la eficiencia del motor es destacable, pues logra una cifra de consumo medio homologado de alrededor de 5,2 litros, combinado con un depósito de combustible de 40 litros. Por emisiones, se sitúa en los 120 gramos de CO2 por km; toda la gama lleva la etiqueta ‘C’.

Si lo prefieres, el Arona también se vende con un propulsor 1.0 de 95 CV, o bien esa misma mecánica pero con 90 CV y lista para funcionar con gas natural. En el otro extremo de la gama se emplaza la variante 1.5 TSI de 150 CV, que es casi un ‘mini-GTI’ que acelera de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos. No está previsto que se vuelvan a recuperar los Arona diésel ni tampoco que en el futuro cuente con un motor eléctrico.

Que su gama de acabados se ha reestructurado recientemente. La unidad que hemos podido probar sería la equivalente al acabado X-Perience, pero con el pack adicional XXL, de tal forma que sería la variante más equipada de toda la gama, junto con el FR XXL.

Para hacerte una idea, tecnológicamente hablando, el Arona que hemos probado ya viene con radio digital, sistema de apertura y arranque sin llave, faros de led completos, cámara de visión trasera, cuadro de mandos digital de 10″, sistema de navegación, dispositivo multimedia de 9,2″, servicios conectados de Seat durante un año, control de aparcamiento delantero y trasero, aparcamiento automático, control de velocidad adaptativo, detector de fatiga, cargador inalámbrico, sistema de mantenimiento en el carril, asistente para cambio entre luz corta y larga, climatizador bizona, luz ambiental, control de funciones por voz…

Entre las opciones figuran elementos como el selector de modos de conducción -110 euros-, la alarma -250 euros- o los faros antiniebla de leds -100 euros-.

El precio es de 25.710 euros, si bien en estos momentos la marca lo ofrece con una rebaja que llega a los 3.200 euros, de tal manera que el coste final estaría en los 22.510 euros. Una cantidad que, para conseguirla, exige que se financie parte del importe con la marca.

¿Un Ibiza más alto, algo más espacioso y con más maletero? El resultado sería todo un éxito: eso es, básicamente, lo que ofrece el Arona

Cómo es el mercado: Un coche como el Ibiza un urbano que acumula cerca de 40 años de historia, que ha vivido cinco generaciones distintas, ha motorizado a millones de personas, ha triunfado en los más diferentes mercados, ha ganado títulos deportivos muy importantes, ha sido una referencia en muchos aspectos para la competencia… y en apenas un lustro, ha tenido que dar el relevo -de forma oficiosa- como ‘niño mimado de Seat’ a su hermano, el Arona.

Y sí, básicamente el Arona es un Ibiza en formato SUV -comparten plataforma, casi todos los motores, tecnologías-, pero precisamente eso, ‘el formato’, es lo que lo ha convertido en la estrella, sin discusión, de la actual gama Seat. Los datos hablan por sí solos.

En la primera mitad de este año se han vendido en España un total de 11.707 unidades, siendo con diferencia el modelo más exitoso de la gama, seguido a una distancia considerable por el mencionado Ibiza, con 7.941 uds. Unos registros prácticamente calcados, en cuanto a proporción de ventas, con lo que fue el año pasado: en 2021 se comercializaron 21.946 uds del SUV y 15.103 uds del urbano -todos los datos son los registrados por Anfac-.

Que el Arona ya es la gran apuesta de Seat, queda también en evidencia si tenemos en cuenta que tanto el Ibiza como el Arona anunciaron un restyling durante el año pasado… con la diferencia de que el Ibiza, en su actual y quinta generación, se presentó medio año antes que su hermano. Precisamente, ese ‘lavado de cara’ ha sido la excusa perfecta para probar el actualizado Arona; un modelo que apenas si ha necesitado un par de años para dar el ‘sorpasso’ en ventas a su hermano Ibiza.

El renovado Arona ha sufrido un restyling que es el mejor ejemplo de lo que suponen, hoy en día, la actualización de los vehículos. Hablamos de un cambio en mitad de la vida comercial del modelo, es decir, cuando ya llevaba cuatro años en el mercado, pero no ha habido cambios revolucionarios en aspectos fundamentales como la gama de propulsores o la apariencia exterior.

Sin embargo, el interior y la tecnología embarcada no tienen nada que ver en un Arona de 2017 y en el de 2021. Y es que teniendo en cuenta cómo la competencia se ha ido renovando en este margen de tiempo -Peugeot 2008, Renault Captur…- por no hablar de las nuevas incorporaciones -VW T-Cross, Ford Puma, Opel Mokka, Hyundai Bayon…-, el ‘updated’ del urbano SUV español era algo ya imprescindible.

Hemos dicho de pasada que lo que tiene que con el diseño o la apariencia no han variado en exceso, si bien se han introducido variaciones, sobre todo, en el frontal y más concretamente en las formas del paragolpes o la ubicación de los faros antiniebla, que pueden tener tecnología led.

Hablando de led, desde el 2021, todos los Arona llevan luces delanteras de led… para las ‘cortas’ o, en el caso que nos ocupa, con el acabado Xcellence, tiene leds en cortas y largas.

Son más eficaces y eficientes, en cuanto a consumo energético que las clásicas bombillas. Eso sí, no puede disponer de luces matriciales, algo que por ejemplo sí es posible en un León. También esta versión lleva de serie el siempre cómodo sistema de apertura de puertas y arranque sin llave, si bien es cierto que la primera de esas funciones solo está disponible cuando la persona que lleva el mando del coche se aproxima a la puerta del conductor y que, por lo tanto, no es válido en la puerta del pasajero.

¿Qué cosas no vas a ver de algunos otros Seat? Por ejemplo, lo de los retrovisores que proyectan una luz en el suelo para saludarte cuando te acercas al vehículo o un portón trasero que abra de forma automática. ¿Cosas que sí nos convencen?

Acceder al interior es muy cómodo porque los asientos no están ni muy bajos ni muy altos; además, el Arona mantiene sus ajustados 4,13 m de largo, es decir, que apenas es ocho centímetros más grande que un Ibiza, lo que significa que es uno de los SUV más manejables que hay en el mercado.

Pero, como hemos comentado con anterioridad, el gran cambio en la gama 2021 del Arona es en lo relacionado con el interior. Aquí la tecnología sí que ha jugado un papel determinante para que este SUV urbano sea prácticamente otro coche. De hecho, las mejoras en todo lo relacionado con la conectividad han hecho… que cambie por completo la morfología del salpicadero.

Arona es un municipio tinerfeño de algo más de 80.000 habitantes que data del S. XIX. Este SUV tiene menos historia, pero ya es un exito

Buena parte de ‘culpa’ la tiene el nuevo dispositivo multimedia, con su gran pantalla de 9,2″ -de serie en la versión que hemos analizado- que deja pequeña a la de su predecesor. Por la propia edad del modelo, aún no hablamos del sistema que han estrenado los últimos León o vehículos de la gama Cupra, pero sí de un dispositivo que ha contado con una gran actualización respecto a la que llevaba el modelo inmediatamente anterior y al que ciertamente pocas cosas se le pueden reprochar.

Por ejemplo, comenzando por la parte gráfica, se actualizó por completo y es muy llamativa por claridad, diseño o resolución. La estructura gira en torno a una pantalla de inicio dividida en tres segmentos verticales, que se pueden configurar para mostrar las funcionalidades que desees. Además, en la parte inferior siempre hay una ‘botonera’ virtual para acceder a navegación, radio, fuentes de sonido, telefonía o los protocolos Android Auto y Apple Car Play.

Por el contrario, no hay ni la típica ruedecita que sirve para encender/apagar y ajustar rápidamente el volumen -esto último tienes que hacerlo con superficies táctiles en el dispositivo o desde los mandos del volante-. Una buena noticia, según nuestro criterio, es que se mantienen aparte los mandos para regular las funciones de la climatización.

Hay que recordar que en el primer Arona, esa pantalla iba ubicada también en la consola central, pero ‘incrustada’ en una ubicación más baja. Ahora se recurre a lo que se llama pantalla ‘flotante’ -es decir, que parece que sobresale del salpicadero, como una de esas televisiones planas que van sujetas a la pared mediante un soporte-, en una ubicación más natural, en el sentido de que tienes que desviar menos la vista para echar un vistazo a sus indicaciones o ver dónde pones el dedo, ya que es completamente táctil.

Un elemento bien cuidado en los modelos del Grupo Volkswagen es que hay bastante información y posibilidades de interactuar con lo que es la parte de la privacidad. De hecho, si ‘tiras hacia abajo’ de una pestaña situada en la parte superior se despliega un menú en el que, además de configurar distintos perfiles de usuario y acceder a lo relacionado con actualizaciones del sistema -lo cual demuestra que hablamos de un coche plenamente conecado-, también puedes escoger entre cuatro modos de privacidad.

Desde un nivel máximo donde el Arona no compartirá prácticamente ningún dato sobre tí y el vehículo -a cambio de que dejes de contar con ciertas funciones- hasta otro que, por ejemplo, sirve para compartir tu ubicación y gozar de más prestaciones de conectividad.

¿Algo que nos ha sorprendido? Puedes seleccionar -o no- una opción para que el vehículo pueda recopilar datos que le resulten de utilidad a la marca para el desarrollo de la conducción autónoma.

Queda claro, por lo tanto, después de analizar el salpicadero que la mejoría tecnológica ha sido destacable; basta con ponerte otro ejemplo aparte de los que te hemos mencionado, como es el asistente por voz natural, que te permite dirigirte al Arona con solo decir “hola hola”; pero hay algunas cositas que no han llegado después de este restyling, si bien ninguna de ellas es especialmente relevante.

el arona viene con un buen nivel de conectividad; los servicios vinculados al sistema multimedia, eso sí, son gratis durante el primer año

Por ejemplo, el freno de mano sigue siendo por palanca y no hay un sistema eléctrico por botón; y aunque como dijimos anteriormente se ha trabajado la iluminación ambiental en el interior, no es posible ‘personalizarla demasiado’, porque siempre es tonalidad blanca -y, como detalle curioso, nos resultó llamativo que al insertar la marcha atrás, esa luz se atenúa-.

Salpicadero Seat Arona

Asimismo, en comparación con algunos rivales de nueva generación, no hay cámaras perimetrales que muestren una imagen de 360 grados, si bien con las indicaciones de colores del dispositivo de ayuda al aparcamiento es más que suficiente para maniobrar con toda seguridad. 

Por lo demás, no es una mejora tecnológica, pero algo en lo que ha mejorado el Arona 2021 es en la calidad aparente; eso quiere decir que la calidad ya era buena en el anterior modelo, pero que ahora se percibe de manera más evidente tanto a la vista como, sobre todo, al tacto, en especial en los plásticos utilizados en el salpicadero. Y luego está el pequeño milagro del aprovechamiento interior; para ser un coche relativamente pequeño, tanto por espacio para los pasajeros como por maletero, con 400 litros, no hay muchos peros que ponerle.

Buen motor… y sin ayuda de la electricidad

Y nos toca poneros en marcha; no ha habido grandes cambios mecánicos en el modelo: la plataforma -que es la del Ibiza- sigue siendo la misma y lo motores no han variado. Por ahora no hay un Arona diésel -y no parece que lo vaya a haber-, un Arona híbrido y tampoco un Arona eléctrico.

Pero sí que te puedes encontrar el excelente propulsor 1.0 turbo de tres cilindros y 115 CV que en nuestra unidad lleva un cambio manual de seis velocidades y que es un motor muy interesante por prestaciones y por consumo para un SUV que pesa algo menos de 1.200 kg. De hecho, alcanza 193 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 10,3 segundos, mientras que por consumo puedes hacerle gastar menos de seis litros de media.

Ah, y este motor es un ‘clásico’, en el sentido de que no dispone de más ayudas para ajustar el consumo que un dispositivo stop/start. Es decir, no hay hibridación ni electrificación y, por eso, tiene la etiqueta ‘C’ de la DGT. Pues, con todo, como hemos dicho, su consumo real es muy ajustado, porque el motor es muy bueno y porque el coche no es especialmente pesado -1.193 kg-.

Como complemento, el Arona que hemos probado puede incluir un selector de modos de conducción -apenas cuesta 110 euros-, que actúa sobre elementos como la respuesta del acelerador o la firmeza de la dirección para que sientas que conduces un modelo más deportivo, más ecológico o un punto intermedio entre ambos.

Y por comportamiento, también se conservan todas las cualidades que siempre ha tenido el Arona desde que nació: dirección suave y rápida, un manejo muy agradable del cambio, una sensación notable de que llevas un coche ligero y un poquito más de balanceo respecto a un Ibiza, por el simple hecho de que este coche va un poquito más alto.

Y puestos a viajar es lo bastante cómodo y silencioso como para que no pienses: ¿y por qué no me habré comprado un Ateca más grande y más caro?

Y respecto a las tecnologías de conducción, el Arona de por sí ya venía con bastantes elementos que lo que han hecho es mejorar su funcionamiento. Por ejemplo, la combinación del control de velocidad adaptativo junto con el llamado ‘asistente de salida involuntaria del carril’, que tiende a llevar el coche lo más centrado posible dentro del carril, darían lugar a una conducción autónoma de nivel 2, si bien hay que recordar que nuestra unidad, al llevar cambio manual, hay cosas que no permite, como lo de que el coche sea capaz de detenerse ante un atasco o retención y luego reanudar la marca, por el simple motivo de que tú tendrías que ir reduciendo o subiendo de marcha.

En todo caso, para su uso en carretera o autopista, el conocido como “asistente de viaje” te libera de bastante trabajo en muchos momentos de la conducción, y lleva muy bien al coche por el carril, incluso cuando es de coche y atraviesas por las líneas, a veces un tanto confusas, de una zona en obras.

Siendo como es un asistente, sorprende que durante intervalos de 10-12 segundos pueda ser capaz de casi ‘conducir solo’, aunque por muy bien que lo haga, siempre hay que recordar que, legalmente, eres el máximo responsable de lo que ocurre cuando estás en el puesto de conducción y eso implica que nunca puedes soltar el volante.

Imagen tres cuartos trasero Seat Arona hackercar

¿Un detalle curioso? Cuando llevas activo el control de velocidad, puedes ver en la instrumentación si el Seat detecta la presencia de otro vehículo que circule por delante, y lo muestra mediante la imagen de un coche visto desde atrás; pues bien, aunque el dispositivo sea capaz de detectar motocicletas -que es un vehículo más estrecho-, en esa representación el Arona seguirá mostrando la imagen… de un coche.

Otras ayudas a la conducción mejoradas en el Arona 2021 son, por ejemplo, el control de ángulo muerto, que ahora tiene mejor vista y comienza a detectar los vehículos que se encuentran dentro de un área de 70 metros; o también el asistente de luces de carretera, que cambia de forma automática entre cortas y largas para que no deslumbres a otros conductores. Por lo demás, cuenta con lector de señales de tráfico o el asistente de aparcamiento, que funciona muy bien, incluso se las apaña sin mayor problema en sitios relativamente pequeños.

VALORACIONES
Conectividad
8
Asistentes a la conducción
7.5
Tecnologías de confort
7.5
Tecnologías de entretenimiento
8
App
7
Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

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