Prueba a fondo

Peugeot 3008 GT

La tecnología tiene imagen de ser fría; sin embargo, Peugeot ha entendido que sus nuevos modelos pueden hacer cosas avanzadas y sofisticadas al tiempo que llaman la atención. Lo demuestra prácticamente en cada rincón del 3008.

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Qué debes saber, en breve, del 3008

Que es el SUV intermedio dentro de la gama Peugeot, pues se emplaza entre el urbano 2008 y el siete plazas 3008. Con un tamaño de 4,47 m de largo, una altura de 1,62 m y una anchura de 1,84 m, es capaz de ofrecer un interior homologado para cinco pasajeros y un amplio maletero de 520 litros -el mayor entre los SUV de su clase-.

Que tiene multitud de competidores y de todas las nacionalidades; los hay japoneses -Mazda CX-5, Mitsubishi Eclipse Cross, Toyota RAV-4…-, franceses -Renault Captur, Citroën C5 Aircross-, alemanes -Opel GrandLand X, VW Tiguan-, españoles -Seat Ateca-, coreanos -Hyundai Tucson, Kia Sportage-.

Que la versión probada ocupa -hasta la llegada de una próxima variante híbrida enchufable- el tope de la gama 3008, al combinar: un motor 2.0 turbodiésel de 180 CV, un cambio automático de ocho velocidad y el acabado más completo conocido como GT. De tal forma, este modelo cuesta -a fecha de enero de 2019- en el mercado español 39.300 euros.

Que por ese precio nos llevamos un SUV que alcanza 215 km/h y registra un consumo medio de 4,7 l/100 km -datos homologados y facilitados por la marca-.

En cuanto a la dotación, de serie viene con numerosos elementos tecnológicos como: faros delanteros con todas las funciones de leds, cámaras de ayuda al aparcamiento delante y detrás, acceso y arranque manos libres, asistente de cambio automático entre luz corta y larga, avisador de salida del carril, control de ángulo muerto…

Aún así, quien desee saber todo lo que puede incluir un 3008 debe pagar por opciones como el equipo de sonido Focal -883 euros-, el asistente de aparcamiento más completo con cámara de 360º -935 euros-, el control de crucero adaptativo con función de parada/arranque -416 euros-, cargador inalámbrico para el móvil -156 euros-, portón trasero de apertura inteligente -468 euros-…

Sobre la misma base, Peugeot comercializa dos todo camino: este 3008 y su hermano de siete plazas, el 5008. La tecnología es idéntica en ambos modelos

Competir dentro de un segmento de éxito no significa que tu producto logre ser un modelo muy vendido; de hecho, Peugeot accedió al segmento de los SUV compactos hace 11 años con lo que era la primera generación del modelo 3008. Un vehículo que tal vez por su mezcla de conceptos, a medio camino entre los monovolúmenes y los todo camino, funcionó razonablemente bien, pero no supuso ninguna amenaza para los Nissan Qashqai, VW Tiguan, Ford Kuga, Hyundai ix35 o Toyota RAV4 que, por aquel momento, cosechaban un importante número de ventas.

Para la segunda generación, Peugeot aprendió muy bien la lección -también obligada por la ya exagerada inclinación del público hacia los SUV en detrimento de los monovolúmenes- y puso toda la carne en el asador para lanzar un 3008 completamente nuevo, de apariencia espectacular y proporciones típicas de todo camino -morro elevado, anchura generosa, grandes pasos de rueda, trasera vertical-.

Sin embargo, a su llegada el 2016, el panorama al que debía hacer frente el francés era mucho más complejo, debido a la existencia de unos competidores tan numerosos como bien estructurados, en cuanto a que cada uno tenía bien delimitado su carácter: más dinámicos, más cómodos, más amplios, más equilibrados, más eficientes…

¿Qué lugar podía intentar explorar el 3008? El de ser ‘el más llamativo’. Algo que se puede conseguir a base de diseño, sin duda, pero que también se puede lograr con el apoyo inestimable de la tecnología. Un campo del conocimiento al que hay que agradecerle mucho, sin duda, en todo lo que tiene que ver con motores, chasis, seguridad… pero que también puede tener una faceta diferenciadora. Si se la aplicamos al Peugeot, lo que tenemos aquí es un SUV de 4,4 metros que es capaz de hacer lo que todos sus rivales, pero aportando un toque diferenciador basado en diferentes tipos de avances.

Tecnologías para llamar la atención

Por ejemplo, Peugeot quiere que el proceso de primer acercamiento al coche, ese que tiene el usuario cuando accede a la web de una marca para encontrar información e imágenes del coche en el que está interesado, fuese ya en sí mismo una experiencia tecnológica.

Por ese motivo, no dudó en promover una campaña conocida como ‘Peugeot Amplified Experience’ mediante la cual se podía ‘descubrir’ el coche con la ayuda de la realidad virtual, Concretamente, Peugeot regaló mil Cardboard a los interesados en el modelo para que con la ayuda de un móvil, desde su casa, y entrando en una web pudieran conocer el coche, por fuera y por dentro, como si lo tuviesen delante. Esa web sigue funcionando en la actualidad, pero ha ampliado sus contenidos también al 5008.

Este tipo de acciones siempre han gustado mucho a Peugeot que, de hecho, en la actualidad también tiene como reclamo la posibilidad de experimentar virtualmente con su modelo compacto, el 308. Concretamente, todo el que lo desee puede registrarse en la web y probar de manera virtual los asistentes a la conducción que vienen incluidos en dicho vehículo.

Detalle de la luz que proyectan los retrovisores del peugeot 3008 hacia el suelo, con la imagen del logo de la marca

Volviendo a nuestro protagonista, la tarea de llamar la atención llega hasta los más pequeños detalles; el primer elemento curioso tiene que ver con el sistema de bienvenida del 3008 con su propietario. Y es que cuando se desbloquea el seguro de las puertas, unas pequeñas luces ubicadas en los retrovisores iluminan el suelo a ambos lados del vehículo. Sin embargo, en vez de utilizar una luz clásica, el 3008 recurre a una proyección con el logo de la marca. Es una solución que empieza a utilizarse en otras marcas, pero que aún sigue siendo original y llamativa.

Aún así, este elemento simpático no es nada comparado con lo que te espera al abrir la puerta, que es donde Peugeot lo da todo. Y es que podemos decir, sin equivocarnos, que la marca francesa es la que más empeño está poniendo para que el habitáculo de sus modelos no se parezca a nada de lo ya conocido.

De hecho, analizado en su conjunto, el puesto de conducción es casi futurista; completamente envolvente y diseñado en torno al conductor. Tal vez, desde el Honda Civic de 2005 no recordamos un interior que supusiera algo tan diferente. Sin embargo, si lo analizas al detalles es cuando resulta aún más sorprendente.

La instrumentación, por ejemplo, se compone de una gran pantalla digital de 12,3”… y resulta, sin duda, de lo más espectacular del coche. Frente a la que ya hemos visto en otros modelos del mercado, la del Peugeot es de las más grandes, llamativas y configurables. Por ejemplo, supera a las de Seat, Volvo, Volkswagen.. pero no llega a la de Mercedes, porque mientras que la de un Clase A permite multitud de configuraciones, la del 3008 se confirma -como veremos a continuación- con cinco diseños preestablecidos.

Aún así, pocas pegas que ponerle; no sólo es grande, además la resolución no admite queja y las ‘animaciones’ o transiciones entre sus distintos modos son de lo más vistosas. Como mucho diríamos que la parte superior del aro del mini- volante puede que interfiera en la visión de este cuadro de mandos según la altura del conductor y de la posición en la que le guste regularse dicho volante.

Antes hablábamos de las cinco opciones que presenta la instrumentación -para elegir entre una u otra hay que girar una pequeña ruedecita situada en el brazo izquierdo del volante-, que son las siguientes;  hablamos son cinco en total y se seleccionan desde una cómoda ruedecita ubicada en el brazo izquierdo del volante.

Podían haber hecho un salpicadero más clásico, incluso uno más futurista… pero en Peugeot prefirieron uno llamativo. Muy avanzado, pero con detalles retro como sus teclas ‘de piano’

Selecciones el que selecciones siempre hay unos elementos que permanecen fijos, como son el nivel del combustible a la izquierda, el de la temperatura del agua a la derecha, la velocidad en formato digital, el cuentakilómetros parcial y total en la zona inferior, y el que indica la posición del cambio en la superior.

El primer modo de la instrumentación es el de ‘Navegación’, el cual ‘despeja’ la parte central de la pantalla para mostrar un gran mapa con la cartografía del sistema -también las consignas durante la ruta cuando introducimos un destino-, al tiempo que el cuentarrevoluciones y el velocímetro se pliegan hacia los lados.

El siguiente modo es el de ‘Conducción’, con una apariencia muy similar al anterior, pero con la diferencia de que en lugar de mostrar un mapa en el centro se muestran indicaciones de los diferentes dispositivos de asistencia que lleva el vehículo, como el que muestra la distancia con el coche que nos precede, nos advierte de la salida del carril…

El modo ‘Cuadrantes’ representa el clásico cuadro de mandos, con dos esferas a los lados y una zona central donde se refleja la velocidad en formato digital, las indicaciones del lector de señales de velocidad…

El nivel ‘Mínimo’ es aquel que oculta la práctica totalidad de los indicadores, dejando tan solo la zona central a la que nos referíamos en el modo ‘Cuadrantes’. La finalidad de este diseño es, posiblemente, reducir las distracciones al conductor e, incluso, que tenga menos fatiga visual cuando conduce de noche.

Finalmente, hay un modo ‘Personal’ que toma como punto de partida el modo ‘Mínimo’, pero que permite al usuario llenar los espacios laterales de la instrumentación con la información que desee, ya sean datos del ordenador de a bordo -velocidad media, consum medio, distancia recorrida-, información ‘dinámica’ -se representa en porcentajes la cantidad de fuerza, soplado del turbo y par que está desarrollando el motor en tiempo real-, indicaciones del navegador, un medidor de fuerzas G, visualizador de lo que se escucha en el equipo de sonido…

En resumen, la instrumentación es llamativa, pero eficaz. Además, su original configuración se irá extendiendo de manera progresiva al resto de la gama Peugeot. De hecho, ya la incluyen los 5008 y 508; en todos estos coches, la marca asegura que este original cuadro de mandos hace las veces de Head Up Display, por lo que a diferencia de buena parte de las marcas competidoras, Peugeot no ofrece la opción adicional de proyectar parte de la instrumentación en la zona del parabrisas.

Otra buena noticia es que esta tecnología es exclusiva de los modelos de la firma del León, es decir, no la veremos ni en los Citroën ni en los DS o los Opel, que son las otras marcas de PSA.

Y si levantas un poco la vista…

…te encuentras con la segunda gran pantalla que tiene el salpicadero del 3008. No es tan grande como la instrumentación, ya que mide 8”, pero es táctil y de tipo tablet. A través de ella se puede acceder a la hora y temperatura exterior, los controles del climatizador, los ajustes del vehículo, las indicaciones del sistema de ayuda al aparcamiento, las imágenes de las cámaras que rodean el vehículo, el navegador, el teléfono y también sirve para visualizar el contenido de los teléfonos que sean compatibles con Android Auto y Apple Car Play.

Imagen del llamativo salpicadero del Peugeot 3008.

En cuanto al manejo, lo primero que hay que decir es que responde con inmediatez a los toques sobre la pantalla; además, su funcionamiento no empeora con temperaturas ambientales extremas. Tan sólo la marca recomienda no utilizarla con objetos puntiagudos o con las manos mojadas. También relacionado con su funcionamiento, y al contrario de lo que hacen otras marcas, Peugeot ha mantenido unos botones físicos.

Y al igual que en otros aspectos del coche, ha decidido llamar la atención… en este caso recurriendo a unos mandos ubicados en la zona inferior de la pantalla y cuyo diseño recuerda al de las teclas de un piano, con un tacto y una consistencia muy buens.

De este sistema multimedia y de infoentretenimiento también llama la atención que acciones como salir de un menú, seleccionar una opción, subir o bajar la temperatura, activar los asistentes a la conducción… van acompañadas de originales sonidos.

Pero lo que más original tiene que ver con lo que la marca ha bautizado como i-Cockpit Amplify. Básicamente es un selector de modos de conducción… pero cuya acción se extiende más alla de modificar ciertos aspectos relacionados con la parte dinámica del coche. Para llegar a dicha función, basta con pulsar un botón de la consola central o bien yendo al menú ‘Aplicaciones’ y escogiendo la que lleva el nombre ‘i-Cockpit Amplify’.

Una vez allí, el usuario puede elegir entre dos ambientes, denominados Relax o Boost; el primero está pensando para cuando nos apetece llevar a cabo una conducción más tranquila y relajada, mientras que el segundo es recomendable si se busca un toque de deportividad, más sensaciones… ¿Y qué cosas del coche varían para conseguir el efecto deseado? Peugeot las ha dividido haciendo referencia a cuatro de los cinco sentidos humanos -el que, de momento, no se puede incluir es el del gusto-.

Así, varía el funcionamiento de la iluminación ambiental del habitáculo y tanto de la instrumentación como de la pantalla central -color e intensidad; algo que percibe nuestra vista-, el ambiente sonoro -para ello lo que hace es seleccionar una configuración preestablecida del ecualizado del sistema de sonido; es decir, lo notaremos a través del oído-o el masaje que proporcionan los asientos -siempre que esta opción esté incluida en el coche; aquí hablamos del sentido del tacto-.

Lo más sorprendente tiene que ver con lo que varía en relación al olfato; y es que este 3008 incluye un dispensador de fragancias integrado en las salidas de ventilación, de tal forma que según el modo de conducción emite un perfume y otro, con distintos niveles de intensidad. Esas fragancias las ha desarrollado una empresa francesa denominada Scentys, que ha trabajado a las órdenes del perfumista Antoine Lie,.

En concreto, el 3008 puede perfumarnos con Cosmic Cuir -diríamos que es la fragancia ‘de serie’-, Aerodrive -más estimulante, para cuando se seleccione el modo Boost- y Harmony Wood -relajante, es decir, para el modo de conducción Relax-.

Por supuesto, el i-Cockpit Amplify también varía la respuesta del motor -más instantánea en boost-, del cambio automático -que apura más las marchas en boost-, la dirección -de tacto ligeramente más firme en boost-. En conjunto, auque la idea es llamativa, existen marcas como Renault y su Mult Sense que ofrecen algo similar; puede que no tan completo en cuanto al número de elementos que varían, pero sí con más modos o ambientes para elegir -económico, deportivo, personalizado, confortable…-.

Una vez más, y para que no haya que cambiar muchos ajustes cuando se suben diferentes conductores al coche, es posible  almacenar hasta cuatro perfiles de usuario. En cada uno se puede variar el idioma, la configuración del sistema, la personalización del ‘combinado’ -se refiere a lo que sale en los laterales del cuadro de mandos digital si eliges el modo individual-, ajustes del equipo de sonido…

¿Hay alguna pega que ponerle al sistema multimedia del Peugeot?

Que, de momento, disponga de control de funciones por voz para su manejo… pero que aún no hay incluido algún tipo de asistente virtual más intuitivo, como el MBUX de Mercedes, el Alexa de Seat.. El 3008 incorpora una tecnología que atiende ciertas órdenes preestablecidas, pero que, aún así, resulta útil para introducir un destino en el navegador, elegir una emisora de radio…

Un cambio que supone un cambio

El 3008 ha sido el modelo encargado, dentro de la gama Peugeot, en estrenar una excelente caja de cambio automática de ocho velocidades, lo cual, tecnológicamente hablando le sitúa a la cabeza entre las marcas generalistas, que suelen apostar por transmisiones de seis o siete marchas.

Detalle del mando del cambio secuencial del peugeot 3008 con un mando de diseño muy original

Sin embargo, lo original y llamativo, también en comparación con sus rivales directos -y algo más habitual en los fabricantes premium- es el llamativo selector del cambio. A diferencia de las cajas de cambio de toda la vida, el mando que lo maneja no recorre un pasillo para pasar a las diferentes posiciones -P, R, N, D… o S-, sino que es lo que se conoce como un selector ‘por impulsos’. No sólo su diseño es futurista y ergonómico; su funcionamiento en sí también resulta muy original.

Y es que para manejarla, basta con hacer bascular el selector una o varias veces hacia adelante o hacia detrás -después de cada movimiento, la palanca vuelve a su posición original-, hasta insertar el modo de conducción que se desee -directa, marcha atrás, punto muerto…-.

Una originalidad con la que nadie, aún, se ha atrevido

El Peugeot 3008 sigue siendo el único coche del mercado que, en opción -por unos 1.000 euros- puede incluir un patinete eléctrico que, cuando no se usa, se puede alojar en el maletero -donde cuenta con un hueco específico y una toma de recarga para que su batería se llene mientras circulamos con el coche-.

Imagen del maletero de un peugeot 3008 en el que puede ir acoplado el patinete eléctrico de la marca Peugeot

El patinete en sí es plegable, sólo pesa 8,5 kg y se monta y desmonta en pocos segundos; gracias a su batería de litio consigue una autonomía de 12 kilómetros y velocidades de hasta 25 km/h. Eso sí, a diferencia de otros patines, el de Peugeot no se desplaza por si solo, sino que proporciona un extra de empuje al usuario cuando éste se impulsa con la pierna.

Lo que menos llama la atención, pero está ahí: la app y los asistentes

Como coche de nueva generación, al 3008 no le faltan la gran mayoría de los ADAS -asistentes a la conducción- más actuales del momento. Destaca, por ejemplo, el dispositivo de riesgo de colisión con frenada automática, que es capaz de avisar al conductor si detecta un riesgo de accidente y, en caso de que no reaccione, detener el coche de manera automática. Funciona cuando el vehículo circula a velocidades de entre 5 y 140 km/h y detecta a otro coche en movimiento; sin embargo, para ser eficaz para evitar un coche parado no debemos ir a más de 80 km/h y en el caso de un peatón, hay que circular a menos de 60 km/h.

También incluye, aunque sólo en versiones como la nuestra con cambio automático, el control de velocidad activo, capaz de llegar a detener el vehículo si encuentra una retención y de volver a ponerse en marcha cuando el tráfico vuelve a moverse -aunque es una opción que cuesta 416 euros.

De serie es el dispositivo que alerta en caso de que nos vayamos a salir del carril, y que también es capaz de actuar sobre la dirección si percibe que vamos a sobrepasar las líneas lo delimitan. Este sistema también puede ejercer una fuerza en el volante si ve que vamos a hacer un cambio de carril y otro de los dispositivos que lleva el coche, el de vigilancia de los ángulos muertos, percibe que se está aproximando otro vehículo desde atrás y que nos va a rebasar.

Ninguno de estos sistemas llama la atención… en el buen sentido. Actua como los asistentes de otras marcas, su principio de funcionamiento es similar y no recurren a sonidos estridentes o indicaciones visuales extrañas para alertar de su entrada en acción. Tal vez lo más original es que en el cuadro de mandos, cuando llevamos activo el control de velocidad, se nos muestra un gráfico que representa a un coche que circula por delante de nosotros y es capatado por el radar del sistema. Puede ser interesante en condiciones de baja visibilidad, por ejemplo al circular con niebla.

Imagen de tres cuartos trasero de un peugeot 3008 aparcado
VALORACIONES
Conectividad
7
Asistentes de conducción
7
Tecnología de confort
7
Tecnología de entretenimiento
8
App
6
B. Rozas
Apasionada del movimiento, tenga la forma que tenga. Transportarme es un sueño. Los automóviles son los que mejor lo expresan. Periodista, conductora, correctora. Saber cada día un poco más y contarlo. HackerCar es el medio ideal para continuar creciendo.

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