Prueba a fondo

Opel Astra 5p Ultimate

Los acuerdos y sinergias entre marcas de coches son de lo más habitual. ¿Cómo afectan a sus productos? Analizamos el caso del Astra, uno de los últimos Opel lanzados bajo el paraguas de GM.

Imagen tres cuartos delantero Opel Astra rojo

Qué debes saber del Astra de la prueba

Que su precio habitual es de 31.541 euros, pero con su actual promoción se queda en 28.541 euros; no se tienen en cuenta posibles subvenciones gubernamentales.

Que el acabado Ultimate es el más completo de la gama. Eso quiere decir que, como tecnologías más destacadas, cuenta con sistema de acceso y arranque sin llave, freno de mano eléctrico, cámara de visión trasera, faros delanteros de leds matriciales, control de obstáculo en el ángulo muerto, sistema de frenada de emergencia, volante multifunción, sistema multimedia con pantalla táctil, sistema de navegación, radio digital, sistema de aparcamiento automático…

Entre las opciones y packs caben destacar: cargador inalámbrico para móviles -155 euros-, sistema de sonido Bose -623 euros-, pack Drive Assist -con control de velocidad inteligente, sistema de reconocimento de señales y frenada de emergencia ampliado por 831 euros-, dos USB en las plazas traseras -41 euros-, alarma -348 euros-, sistema de reconocimiento de señales -207 euros-,

Que en esta versión combina el motor 1.4 turbo gasolina de cuatro cilindros con una potencia de 145 CV con una caja de cambios automática por variador continuo. Esta variante ha sido de las últimas incorporadas a la gama, y la marca promete que sus consumos son muy ajustados. En todo caso, las cifras oficiales hablan de una velocidad máxima de 210 km/h con una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos.

El consumo medio del modelo sería de 5,6 l/100 km; un valor razonable para un coche de 1.345 kg que, eso sí, está favorecido por una buena aerodinámica, con un Cx de 0,26. La autonomía media estimada sería de algo más de 850 km.

Que el modelo que hemos probado tiene carrocería de cinco puertas y mide 4,37 m de largo, 1,48 m de alto y 1,87 m de ancho. Cuenta con cinco plazas, un maletero de 370 litros de capacidad -que se pueden ampliar a 1.210 si se abaten los asientos traseros- y una capacidad de depósito de combustible de 48 litros. Si lo prefieres lo puedes elegir con carrocería familiar por un incremento de precio de 1.040 euros, que mide 4,7 m de largo y dispone de un maletero de 540 litros.

No hay duda de que el próximo astra, desarrollado desde cero bajo el paraguas de stellantis será ‘diferente’. Pero, por ahora, la actual generación es un valor seguro entre los compactos.

Muchos medios, blogs, webs… se han pasado buena parte del 2020 -y, seguramente, continuarán igual durante el 2021- haciendo cábalas y pronósticos del nuevo Astra: que si tendrá plataforma del grupo PSA, que si habrá versión eléctrica, que si el diseño será revolucionario, que si la tecnología dará un salto considerable…

Lo cierto es que esa tendencia del periodismo del Motor a ‘adelantarse -demasiado- en el tiempo’, puede que a veces nos haga perder la perspectiva del presente, y terminar olvidando a modelos que se venden en la actualidad, de los que conocemos todas sus virtudes -y carencias-, y que, por lo tanto, son valores seguros.

Eso le ha sucedido un poco al Opel Astra en estos últimos meses. Su última generación, conocida como K, vio la luz en septiembre de 2015, de tal manera que afronta su quinto año en el mercado y se podría decir que se encuentra en su mejor momento, con un restyling experimentado hace un par de años y con diferentes actualizaciones que le han ido llegando con el tiempo.

Este Astra vino a reemplazar al Astra J, respecto al cual supuso un importante paso tecnológico… pero en materia de construcción y fabricación, gracias a lo cual logró ser, en algunas versiones, hasta 200 kg más ligero. El modelo que ahora se vende también ha sido uno de los últimos productos que fueron concebidos cuando Opel aún pertenecía a la órbita de General Motors.

Desde su aparición hasta ahora ha ido añadiendo elementos del grupo PSA, sobe todo en materia de propulsores y en lo relacionado con la parte multimedia. De tal manera, que este Astra es algo así como un ‘híbrido’ entre dos maneras de hacer coches diferentes: una más estadounidense y otra más a la europea. ¿Eso es algo malo? ¿Hay conflicto de intereses, por decirlo de alguna manera?

Lo cierto es que no; pero sí que hay ciertos aspectos de los que a partir de la próxima generación -prevista para el 2022- serán bastante diferentes. Y alguno de ellos los echaremos de menos cuando le toque enfrentarse a sus -innumerables- rivales, que van desde los Seat León hasta los Ford Focus, Renault Mégane, VW Golf, Peugeot 308…

La parte multimedia, por ejemplo, es uno de esos ejemplos de esa ‘transición’. Esto es así porque, por un lado, lo que es el diseño, apariencia, estilo… son ‘muy Opel’, pero las funciones recuerdan a las que ya hay en muchos modelos de Peugeot-Citroën.

Con todo, y como iremos viendo, en general ofrece muchas posibilidades; sin embargo, hay algo que ha perdido tras su marcha de General Motors y que hacía a este dispositivo, equipado en los Opel de hace unos años, ser de los mejores del mercado.

Lo primero que salta a la vista es que por el diseño del salpicadero, la pantalla tiene el máximo tamaño posible que le permite el ir en la zona superior de la consola y entre dos salidas de aireación. Eso significa que tiene ocho pulgadas, cuando la competencia en sus sistemas más completos ya ronda o supera las diez.

Es una pantalla táctil, pero combinada con una fila de mandos pero que no son accesos directos a funciones principales, sino que se utilizan para retroceder de pantalla o volver al menú principal -eso es una buena idea-, ajustar el volumen o avanzar y retroceder en sistemas como el equipo de sonido -canción, emisora…-.

Otra de las formas de manejarlo es, lógicamente, desde el conjunto de botones ubicados en el lado derecho del volante -volumen del sonido, moverse arriba o abajo, a izquierda o derecha por los diversos menús- o en el izquiero -para las llamadas telefónicas-.

Como es habitual en estos dispositivos de infoentretenimiento, hay una pantalla de inicio, que equivaldría a la de tu teléfono móvil, con una selección de iconos y la posibildiad de contar con más páginas de inicio deslizando con el dedo hacia la izquierda.

Los widgets que te encuentras son los de audio -para las distintas fuentes de sonido-, teléfono -para vincular el móvil por Bluetooth y poder utilizarlo de forma ‘manos libres’-, navegación, climatización -aunque tiene sus propios mandos independientes para ello-, usuarios -permite crear diferentes perfiles de acuerdo a diferentes preferencias; de esta forma, si el coche lo conducen varias personas, cada una de ellas puede memorizar una serie de ajustes, desde emisoras de radio a destinos de navegación; además, se pueden proteger con un PIN-; configuración -para diferentes ajustes del coche-; y la posibilidad de vincularse con los protocolos Android Auto y Apple Car Play.

La cuestión de la privacidad

Lo venimos comentando en nuestras últimas pruebas y también está presente en el sistema multimedia del Astra: nos referimos a la importancia que tienen los ajustes de privacidad. Para comprobarlo, basta con acceder dentro del menú principal al icono de ‘Configuración’ y dirigirte a ‘Privacidad’. Una vez allí, tienes la posibilidad de activar o desactivar los servicios de localización y los de compartir datos.

También te muestra en otro menú cuáles de las aplicaciones que tiene el coche puedes otorgarle -o no- permiso para almacenar datos e información: desde el sistema de navegación hasta el calendario. Por cierto, que hablando de datos, cabe recordar que dentro de los ajustes existe la posibilidad de “recuperar la configuración de fábrica”. En caso de hacerlo, el sistema reestablece el estado del coche cuando lo fabricaron, de tal manera que borrará todos los ajustes, datos personales y aplicaciones predeterminadas.

Imagen del salpicadero del Opel Astra

¿Algunas curiosidades del sistema? La posibilidad de acceder a toda la información del software que emplea el sistema y que es de código abierto. Encontrarás multitud de enlaces, que seguro interesan a los más geeks.

También tienes la opción de acceder a las aplicaciones que están en ejecución -como si de un móvil se tratase, te dirá su nombre, lo que ‘pesan’ en megas y permite detenerlas-, como la climatización, la navegación, el teléfono, la cámara…

El sistema multimedia también conectarse a una red Wi-Fi, con el fin de incrementar sus prestaciones y ofrecer más servicios. Una Wi-Fi que le puedes proporcionar desde tu móvil o con algún dispositivo de tipo memoria USB. Desde el menú de configuración puedes entrar en ‘sistema’ y luego en ‘redes Wi-FI’ para que el Astra comience a buscar redes inalámbricas cercanas, tanto protegidas con contraseña como abiertas.

Como si de un móvil se tratase, el Astra puede captar redes WIFI que haya en las proximidades. Cuando se conecta a Internet, ves cómo las posibilidades del vehículo se incrementan.

Si tienes Wi-Fi vas a poder, por ejemplo, descargarte actualizaciones de navegación… hasta cuatro veces al año; puedes hacerlo de manera inalámbrica si dicha actualización no supera los 250 Mb; en caso contrario tendrás que descargártela en algún ordenador, pasarla a una tarjeta de memoria SD y utilizar esa tarjeta paoa insertarla en el puerto que hay bajo la guantera central, entre los asientos delanteros.

También te permite contar con la navegación conectada: al hacerlo, te aparece la palabra ‘LIVE’ en la pantalla, gracias a lo cual tendrás información del tráfico en tiempo real para cuando calcules una ruta. También servirá para que cuentes con la llamada ‘navegación predictiva’.

Eso significa que el coche conoce tus hábitos y patrones, es decir, los destinos que sueles hacer normalmente -a casa, al trabajo-; esa información la combina con datos históricos del tráfico y datos de conducción para predecir las condiciones del tráfico.

Por lo demás, la conectividad sirve para contar con información práctica de lugares de estacionamiento o en los que repostar, incluyendo tarifas, siempre que ese dato esté disponible.

A modo de conclusión, el dispositivo multimedia del Astra consigue una nota correcta, por sencillez o por contar con un buen número de funciones. Se ha mostrado bastante fluido en su manejo y durante la prueba no hemos sufrido ningún error; ahora bien, ya hay sistemas con mayor conectividad, vinculados a algún sistema de asistente virtual para manejarlos con la voz de manera natural y con algún elemento extra, como la posibilidad de mostrar imágenes de un conjunto de cámaras perimetrales para controlar mejor lo que rodea al vehículo.

Lo que sí resulta bastante pobre es la app que, de momento, se puede vincular con el Astra. El hecho de que el coche no tenga su tarjeta SIM integrada hace que no se pueda tener información ‘a distancia’ en el móvil del usuario. Ni siquiera se ha apostado por una solución similar a la que emplean otros Peugeot y Citroën, que sí disponen de apps capaces de comunicarse con el coche… al menos por Bluetooth.

Imagen nombre Opel Astra

Esto les sirve, por ejemplo, para que en el teléfono se vayan almacenando los trayectos que haces con el coche, datos de conducción y hasta sirve para memorizar la posición del vehículo cuando lo dejas aparcado -en el Opel eso lo puedes hacer, pero de manera manual-.

La del Astra es, tan sólo, una app informativa sobre aspectos como cuándo te tocará pasar el próximo mantenimiento -para establecerlo tiene en cuenta el kilometraje que tú debes introducir manualmente e irlo actualizando; -, el significado de los indicadores que te aparecen en el cuadro de instrumentos, los datos de contacto y asistencia de la marca o una serie de videos tutoriales -aunque en el momento de hacer la prueba no había ninguno para el Astra.

Respecto al tema de la app podríamos enlazar con otro de los aspectos que, lamentablemente, ya no ofrece el Astra, que eran los servicios OnStar, propiedad de General Motors. Como comentamos en su día, desde este pasado esa funcionalidad dejó de ofrecerse en los Opel de Europa. Eso quiere decir que, por ejemplo, ya no dispone del servicio de llamada de emergencia o de asistencia en carretera gestionada desde un centro de atención que te atendía en tu propio idioma desde cualquier lugar de Europa.

Y esas eran dos de sus funciones: también permitía contar con más funcionalidades en el móvil -por ejemplo, para localizar el vehículo, abrir o cerrar las puertas-, permitía que te hicieran un chequeo del coche a distancia, te ayudaba a realizar una reserva en un hotel o restaurante -además de mandarte los datos al navegador para que supieses llegar hasta ese destino-…

Cuando lo pequeño se hace grande

Una de las ‘carencias’ -por llamarlo así- tecnológicas del Opel Astra es que no se puede equipar con uno de sus vistosos cuadros de mandos completamente digitales. Pantallas de 10 o hasta 12″ que ya llevan desde un Seat León a un Ford Focus, de un Peugeot 308 a un Renault Mégane.

El Astra se ‘conforma’ con un display de 7″… pero no hay que dejarse engañar. No es el más ‘visual’, pero puede que estemos ante una de las mejores instrumentaciones del segmento. Y eso es, de nuevo, parte de la ‘herencia’ norteamericana del modelo.

En primer ligar por lo completa que resulta. Es difícil recordar un coche que muestre dos temperaturas de funcionamiento del vehículo: la del motor y la del aceite. También muestra algo muy poco usual, como es el nivel de carga de la batería -que debería mantenerse entres 12 y 15,5V-. El resto de indicadores ya son más convencionales, con el tradicional velocímetro, cuentarrevoluciones e indicador de combustible.

Pero como comentábamos anteriormente, el cuadro del Astra tiene su parte digital, que estrenó tras el restyling de marzo de 2019 -y que, por cierto, es muy similar a la del Opel Insignia-. La utiliza para el reloj central, que lo cierto es que siempre ‘permanece fijo’, pero en cuya parte interior van aparenciendo diversas e interesantes informaciones.

¿Cuáles puedes ver desfilar por la pantalla? Por supuesto, el clásico ordenador de a bordo con información sobre el consumo y velocidad media de un trayecto, así como distancias recorridas y la posibilidad de guardar datos en dos memorias.

También puede reflejar la velocidad en formato digital, la presión -con mediciones- de los cuatro neumáticos, las señales de tráfico -velocidad o prohibiciones; esto es curioso porque esa información también se muestra ‘fuera’ de la esfera del reloj, en la parte superior izquierda-…

También hay información curiosa y no muy habitual, como la que en combinación con el radar frontal puede medir, en segundos, la distancia con el vehículo que te precede. Es una forma simplificada de otra de las indicaciones que se pueden ver en la pantalla y que tienen que ver con el control de velocidad adaptativo, el asistente de mantenimiento de carril o la alerta de colisión frontal.

Por lo demás, esta pantalla también sirve para mostrar las indicaciones de un cronómetro o para mostrar cuál es la vida útil que le queda al aceite del motor. Y, cómo no, también es un complemento simplificado con información de diferentes dispositivos del coche: puede mostrar la emisora de radio que escuchas, las indicaciones pictográficas de la navegación, mostrar el nombre del contacto que te está llamando por teléfono…

Y aunque no dispone de un eco-trainer o entrenador de eficiencia tan vistoso como el que te puedes encontrar, por ejemplo, en un Renault Mégane, sí que es más completo que el que ofrecen un Seat León. Asi, puedes ver un pequeño historial en forma de gráfica de tus últimos 50 km de conducción, qué gasto suponen distintos consumidores del coche -y si hay varios funcionando al mismo tiempo los muestra de mayor a menos: climatización o luneta térmica, por ejemplo- o analizar los datos de la ‘escala económica’, que sirve como aliciente para que adaptes tu estilo de conducción de manera que pueda mantener un indicador dentro de la zona verde de una gráfica con forma de barra horizontal.

Todos estos elementos y menús se controlan desde los mandos del volante; de esta forma, el sistema no sólo muestra datos, sino que también permite acceder a funciones, como explorar distintas emisoras de audio o cambiar de fuente; realizar llamadas de teléfono o desplazarte por tus contactos de la agenda, escoger uno y llamarle…

¿Muy asistido? Lo bastante… por 831 euros

Eso es lo que cuesta el llamado Pack Drive Assist 2, que se compone de tres ayudas a la conducción como son el sistema de reconocimiento de señales de tráfico, el sistema de frenado de emergencia en caso de que el coche detecte una posible situación de riesgo… y el que más nos interesa a nosotros: el control de crucero adaptativo con posibilidad de llegar a detener el vehículo por completo y volver a ponerlo en marcha.

Esto es posible porque nos encontramos con una variante que lleva una unidad de radar en la rejilla del paragolpes delantero, una cámara en la zona del parabrisas y porque dispone de cambio automático que permiten al coche ver lo que sucede por delante de él y hacerse cargo de acciones como acelerar o frenar -si tuviese cambio manual, este sistema funciona sólo a partir de 30 km/h; en todos los casos, puede funcionar a velocidades de hasta 180 km/h-.

Todo esto está muy bien y empieza a ser algo habitual en modelos del segmento de los compactos. Ahora bien, ¿qué tal cumple su cometido? Pues, como también suele ser habitual, de manera correcta. Regulable en tres distancias, el Astra otea bien el horizonte y detecta a los vehículos con claridad, incluso en curvas.

Como suele pasar en estos sistemas -y aunque el conductor siempre es responsable de lo que pase durante la conducción-, muchas veces te sorprende porque ves que los coches por delante de ti están accionando la luz del freno… pero que el Astra no frena, solo decelera suavemente. Eso quiere decir que el coche -como es lógico- no tiene en cuenta que se enciendan las luces del coche de delante, sino que analiza únicamente la distancia que le separa, para mantenerla.

Y llegado el caso de tener que frenar o de detenerse por un atasco o una retención, en general lo hace con mucha suavidad; también como en otros sistemas, si la parada dura más tres segundos, puede que entre en funcionamiento el stop/start. En todo caso, para cuando los demás coches echen de nuevo a andar, tienes que estar atento para presionar ligeramente el acelerador y que el Opel reanude la marcha.

El coche te mantene informado de todo mediante el display de la instrumentación, donde figura por ejemplo si está detectando a otro coche que vaya por delante, y que también muestra en un gráfico el nivel de distancia de seguridad que has seleccionado. También aparece en esa pantalla la indicación del sistema de control de mantenimiento dentro del carril.

Este último sistema no es de los más avanzados del segmento, en el sentido de que no es de los que procura llevar al Opel por el centro del carril: sólo entra en acción cuando el coche se aproxima o llega a pisar alguna de las líneas horizontales que delimitan el carril por el que circulas.

Puede hacerlo o bien con un leve toque de volante cuando el coche comienza a desviarse en línea recta -lo hace con la ayuda de las lecturas que le envía la cámara situada en la parte superior del parabrisas-… pero también es capaz de mantener la trayectoria en una curva durante unos segundos para evitar que te puedas salir. Lo hará después de emitir una señal visual -en la instrumentación- y otra acústica.

Pero, ojo: que pueda hacerlo no significa que siempre lo haga; de hecho puede que la corrección en el volante no sea suficiente para que no te salgas del carril, pero sí que es una buena forma de llamarte la atención para que no te distraigas, ya que notarás en las manos que el volante ‘está haciendo algo’ para avisarte,

Lógicamente, al no llevar al coche centrado, no puede incluir funciones como la de circulación semiautónoma en atascos que empiezan a incluir modelos más modernos. Pero, en todo caso, cumple su función muy bien la mayoría de las veces; en ocasiones, si el carril es muy estrecho o muy ancho -situaciones poco habituales- o las líneas no están bien delimitadas -están borradas o tapadas-, puede no detectarlas y dejará de funcionar. Además, su rango de actuación se establece cuando el coche circula a velocidades de entre 60 y 180 km/h.

Detallazos de coche grande

Aunque el Astra ya tiene sus años en el mercado, sigue contando con equipamientos muy interesantes. Por ejemplo, el equipo de sonido firmado por Bose -opcional por 623 euros, con seis altavoces y un subwoofer- sorprende por su excelente potencia; no necesitas subir ni un cuarto el volumen máximo para que suene con mucha fuerza.

Los asientos delanteros son otro de los puntos fuertes del coche. Son excelentes, son cómodos y tienen buena sujección; los reglajes son amplios e, incluso, hay uno eléctrico para variar la inclinación del asiento, que no es de los ajustes más habituales. Por otra parte, en las plazas traseras también hay cosas interesantes, como la posibilidad de equipar dos tomas USB adicionales -sólo de carga; su precio es de 41,5 euros- o disponer de calefacción en los asientos -salvo en la plaza central-.

Y, cómo no, está el tema de los faros. Esta versión Ultimate incluye los faros matriciales de Opel, que son de los más avanzados que ofrece el fabricante -aunque no tan completos como los que ha estrenado recientemente su hermano mayor, el Insignia-. Esta tecnología -que la llaman IntelliLux- se diferencia de otros tipos de luces en que las del Astra no constan, simplemente, de un faro para cortas y otro para largas, sino que se confía la misión a un conjunto de ledes.

De hecho, cuentan con un total de 16 emisores de luz, que se pueden apagar o encender de manera individual. Eso permite, por ejemplo, que la iluminación se adapte al tipo de vía y a la luz ambiental, a las condiciones climatológicas… Incluso, con la ayuda de la cámara del parabrisas, el Astra puede ver durante la noche si hay tráfico al que pueda deslumbrar. En ese caso, el coche puede apagar selectivamente alguno de esos leds para crear zonas de sombra, incluso circulando en luces largas.

Y en cuanto al coche en sí…

Esta versión es la última que se ha añadido a la gama Astra. Una gama que en los últimos tiempos ha dejado de lado las versiones más potentes y se ha centrado de manera acertada en las más equilibradas e interesantes. La de la prueba es el resultado de combinar un motor 1.4 turbo de 145 CV -no es el 1.2 de la misma potencia que también se ofrece en la gama, con tres cilindros y de origen Peugeot/Citroën- con una caja automática de variador continuo.

¿Qué sensaciones transmite al conducirlo? Sin duda, lo más relevante es que se muestra un coche ligero, que ha sido uno de los grandes logros de esta generación, teniendo en cuenta de dónde vino el modelo y del sobrepeso de su antecesor. Entre eso y que el motor se muestra ‘lleno’ y con buena respuesta desde bajas revoluciones quizá es lo que consigue que pase desapercibido, pero para bien, el funcionamiento del cambio automático.

Imagen tres cuartos traseros Opel Astra

Aunque sea una caja CVT, en realidad, tiene nueve marchas prefijadas, de tal manera que el funcionamiento imita el de un cambio automático ‘convencional’; uno de los que hacen los cambios de marcha -que no son en este caso- de manera imperceptible y rápida, como pueden las cajas de doble embrague.

Con todo, no se percibe tanto como en otras transmisiones de este tipo -quizá también por el propio funcionamiento del motor turbo- esa sensación de coche ‘sobrerrevolucionado’ cuando aceleras con cierta intensidad.

Por último, alabar el excelente desempeño en carretera del Astra; no es el más cómodo, no es el más eficaz, pero el chasis es excelente. Todo lo hace bien, es un coche muy seguro, incluso más ágil de lo esperado y se apoya en buen tacto de dirección y frenos. En este apecto no se nota el paso de los años, y es otro de los aspectos por lo que se puede recomendar la compra de este Opel. ¿El precio?

En los últimos tiempos, las promociones de la marca alemana parecen haberse desinflado un poco; durante el año pasado, era fácil que entre promociones oficiales, por entregar un coche a cambio o por beneficiarse de alguna ayuda gubernamental, te ahorrases más de 7.000 euros.

Ahora, por financiar con la marca consigues un descuento de 3.000 euros; con todo, conviene echar un vistazo al apartado en la web de Opel de unidades en stock, donde se pueden conseguir ofertas interesantes, incluidas para esta versión.

DISPOSITIVOCUÁNTO CUESTA QUÉ TAL FUNCIONA¿DEBES PAGAR POR ÉL?
Pack Drive Assist*831€Muy bien
Imagen interior del Opel Astra.Cargador inducción155€BienTÚ DECIDES
USB traseros41€BienTÚ DECIDES
Audio Bose623€BienTÚ DECIDES
Alarma348€Bien
*Pack compuesto por equipo de audio Bose, cargador inalámbrico para el móvil, alerta exceso de velocidad y sistema multimedia con pantalla de 9,3″.

VALORACIONES
Conectividad
7
Asistentes a la conducción
7.5
Tecnologías de confort
8
Tecnologías de entretenimiento
7
App
3
Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

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