Prueba a fondo

CarLab: Mercedes C200 Estate

Los modelos con carrocería familiar son un clásico de Mercedes. A pesar de su aspecto, este Clase C es bastante tecnológico por dentro. ¿Qué tal responden sus sistemas 'estrella`? ¿Son vistosos y eficaces?

Imagen tres cuartos delantero de un Mercedes C200 Estate

Qué debes saber del Mercedes C200

Que este modelo es, en realidad, un microhíbrido, resultado de combinar un propulsor de gasolina 1.5 turbo de 184 CV más un pequeño motor eléctrico de 14 CV. A diferencia de otros híbridos, el propulsor eléctrico no puede mover el coche a baja velocidad por sí solo… pero sí puede conseguir que el de gasolina se desconecte en marcha, cuando el terreno es favorable, manteniendo el impulso del vehículo.

Que este modelo mide 4,70 m de largo, 1,81 m de ancho y 1,45 m de alto. Su peso es de 1565 kg y cuenta con un depósito de combustible de 66 litros. Este modelo cuenta con propulsión trasera y un cambio automático de nueve velocidades. Este coche tiene una velocidad máxima de 235 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y registra un consumo medio de 8,2 l/100 km.

Que el precio de partida del coche es de 47.950 euros tal cual viene de serie… pero si, por ejemplo, quieres que luzca el aspecto deportivo que tiene la unidad que ves en las imágenes debes incluir la línea de equipamiento exterior ‘AMG Line’, que incluye entre otros elementos las llantas de 18″, una parrilla frontal específica, un kit de carrocería específico… y que en conjunto supone 2.974 euros.

Que, de serie, este C200 Estate cuenta, como principales elementos tecnológicos, con: climatizador automático, equipo de sonido, botón de arranque, sistema multimedia con navegador y pantalla de 7″, arranque por botón, control de presión de neumáticos, control de velocidad, faros delanteros con todas las funciones de leds, selector de modos de conducción, volante multifunción, sensores de luz y lluvia, cámara trasera de ayuda al aparcamiento, llamada de emergencia o módulo de comunicación LTE -por si solicitas contratar los servicios conectados de la marca Mercedes-, sistema de alerta por cansancio para el conductor, frenado de emergencia semi-autónomo…

Entre las opciones disponibles e incluidas en nuestra unidad destacan el cuadro de mandos completamente digital -943 euros- o el sistema COMAND Online -1.068 euros-.

El Clase C de la actual generación nació en 2014 y se mantiene actual en cuanto a diseño. ¿Qué sucede con la tecnología?

Es curioso cómo un modelo bien planteado puede aguantar bastante años en el mercado con diversas actualizaciones pero conservando lo básico sin muchos cambios. Es el caso del Clase C de Mercedes que fue lanzado nada menos que en 2014 y que sigue plenamente vigente aunque ya ronde los seis años de edad.

Imagen de perfil del Mercedes C200 estate

Si ha logrado esa ‘eterna juventud’ se debe tanto a aciertos en el diseño -su estética sigue igual de elegante y actual que el primer día- como a haber sabido aplicar de forma certera diversos tipos de actualizaciones en lo relacionado con las mecánicas y, por supuesto, con la tecnología.

Esta versión C200 en versión familiar es un buen ejemplo de todo eso. Esta motorización microhíbrida es, posiblemente, la más interesante dentro de la oferta de gasolina, porque prestaciones más que sobradas y disfruta de las ventajas de la etiqueta ECO -a la hora de estacionar, acceder a zonas con tráfico restringido…-.

Asimismo, el modelo analizado como el resto del Clase C recibieron hace algo más de un año una serie de mejoras en cuanto a equipamiento. Por eso, este era un buen momento para comprobar en qué estado de forma se encuentra un vehículo que debe vérselas con rivales de la talla del Audi A4 o el BMW Serie 3.

Para comprobar la vigencia del producto, nos hemos centrado especialmente en la parte multimedia y en la forma en la que el vehículo interactúa con el conductor, además de comprobar cómo resuelve otro tipo de detalles este modelo.

Las pantallas lo cambian todo

Se están convirtiendo en la ‘próxima revolución’ de los coches. Disponer de pantallas para reemplazas relojes, botones o mandos está cambiando la apariencia del interior de los vehículos. Y es que a día de hoy -y al igual que sucedió en su día en el exterior con las luces diurnas de led-, cualquier modelo, por actual y moderno que sea, no parece de última generación si tanto el cuadro de instrumentos como la consola central no están dominadas por displays de gran tamaño.

Como dijimos anteriormente, el Clase C actual data de 2014, pero en su renovación de 2018 a la marca le valió con cambiar lo que es la instrumentación y la pantalla de la consola central para rejuvenecer el aspecto. Es cierto que, de serie, este Clase C viene con dos displays de tamaño, por así decirlo, normal -de hecho, la instrumentación es analógica con una pantalla entre sus dos relojes de sólo 5,5″-, pero por 943 euros ya accedes a dos cosas.

La instrumentación principal se convierte en una gran pantalla rectangular de 12,3″ con una resolución de 1.920 x 720 pixels. Una de las principales ventajas es que ofrece diversas ‘vistas’, ya que su aspecto es configurable. Así, dispone del estilo ‘Classic’ -que es el que más se asemeja al habitual cuadro de instrumentos-, ‘Sport‘ -como su nombre sugiere, con un estilo y unas tonalidades más deportivas, concretamente se cambia el azul por el amarillo-, y el ‘Progressive‘ -con una apariencia como más ‘digital’, ya que tanto la velocidad como las revoluciones se muestran con cifras y el predomina el colorido rojo-.

¿Y qué se puede configurar? Por un lado, la parte central de la instrumentación, que puede mostrar información muy diversa, como las indicaciones del sistema de navegación, la información de la radio u otras fuente de sonido -por ejemplo, qué emisora estás escuchando-, la telefonía, el estado del vehículo -por ejemplo, la presión de los neumáticos, nivel del líquido refrigerante o del aceite….-, la eficiencia de tu conducción, los asistentes a la conducción -para activarlos o apagarlos- o, precisamente, los estilos del cuadro de mandos.

Salpicadero del Mercedes Clase C200 Estate

Por otro lado, lo que es la esfera derecha del cuadro de instrumentos también puede mostrar, en su parte interior, datos curiosos, como un medidor de fuerzas G -tanto laterales como de aceleración y frenada-, ordenador de a bordo o los indicadores de la eficiencia de la conducción…

¿Una cosa curiosa? Si llevas seleccionada la función de asistentes a la conducción puedes ver en un gráfico la distancia que te separa del vehículo que te precede… y también la medición exacta en metros, lo cual puede venir muy bien para medir la distancia de seguridad. También puedes visualizar en esa pantalla las indicaciones del ‘Attention Assist’, que mide tu nivel de atención al volante y te dice cuánto tiempo pasó desde tu último descanso.

¿Algo que reprochar a la instrumentación digital del Clase C? Que, aún siendo muy vistosa, no llega al extremado grado de configuración que tienen los modelos más recientes de la marca, como el Clase A y Clase B, en los que por poner un ejemplo se puede variar la información que aparece en el interior de sus dos esferas.

En realidad, por claridad, aspecto, fluidez, gráficos… es uno de los referentes; incluso su adaptación bajo una clásica visera con dos ‘jorobas’ es magnífica y, a nuestro parecer, más elegante que la solución de doble pantalla unida que llevan otros modelos de la marca.

El gran centro multimedia

La otra pantalla que incluye este Clase C se incluye dentro del COMAND Online, un sistema multimedia y de infoentretenimiento muy completo, -1.068 euros-. Si de serie, este modelo viene con una pantalla de 7″ y 960 x 540 píxeles, aquí pasa a medir 10,25″, con una resolución de 1.920 x 720.

Como sucedía con la instrumentación, la forma en la que se visualizan las distintas informaciones pueden variar entre tres posibilidades. Y en cuanto a las funciones accesibles desde aquí, en realidad son muchas de las que comentábamos a la hora de hablar de la instrumentación, si bien aquí se pueden elegir más funciones de cada una de ellas.

Por lo tanto, dispones de acceso a la radio y otras fuentes de sonido, telefonía, estado del vehículo, navegación -en 3D y con representación topográfica; forma parte del COMAND Online que llevaba incluido esta unidad-, ajustes del sistema -por ejemplo, para ajustar la apariencia de las pantallas del coche-. Pero también hay acceso a otras funcionalidades nuevas, principalmente relacionadas con la conectividad del coche.

Y es que el hecho de que este Clase C venga con su módulo de comunicaciones LTE contribuye a que mejoren sus prestaciones tecnológicas. Ese módulo cuenta con su propia tarjeta SIM -es decir, como tu móvil- y conexión 4G, de tal forma si activas una serie de servicios opcionales o incluidos en el precio durante un tiempo, logras que el Clase C pueda, entre otras cosas, gestionar su mantenimiento, realizar labores de telediagnóstico -de tal manera que en los talleres de las marcas siempre estarán al tanto del estado del vehículo-, disponer de llamada de emergencia y asistencia…

Que el coche esté conectado también sirve para que, en combinación con la app ‘Mercedes Me’ -que está en constante actualización- puedas comunicarte con el coche a distancia, de tal forma que tienes información de su ubicación, de su estado mecánico, de tu estilo de conducción, de la autonomía que le queda, de la presión de los neumáticos… incluso puedes abrir o cerrar a distancia los seguros de las puertas o saber si te dejaste alguna ventana bajada.

Incluso es posible disfrutar de los servicios de un asesor personal, que te dé consejos sobre puntos de interés en la ruta, te reserve mesa en un restaurante próximo, te facilite información sobre rutas turísticas y eventos culturales o deportivos…

Por supuesto, la parte multimedia mejora con este tipo de conectividad, porque puedes consultar información meteorológica, saber la situación de las gasolineras próximas y sus precios, saber de estacionamientos… y recibir avisos de tráfico basados, por ejemplo, en la información que proporcionan otros vehículos que haya en esa zona, gracias a la tecnología de comunicación entre coches e infraestructuras que se conoce como Car-to-X.

¿Qué cosas hay mejorar? Se nos ocurre que en un modelo de este nivel, el llamado ‘paquete de integración para smartphone’ debería ser de serie, ya que cuesta 440 euros y es lo que permite que el sistema multimedia sea compatible con los protocolo Android Auto y Apple Car Play.

Cuestión de ‘tener mando’

Para controlar las múltiples de funciones del coche, este Clase C recurre principalmente a dos conjuntos de mandos. Los primeros se sitúan en el volante multifunción; mientras que los del lado izquierdo controlan, básicamente, las funciones del control de velocidad, los de la derecha manejan la telefonía y la pantalla de la instrumentación, con un manejo sencillo y bastante intuitivo.

Entre los asientos delanteros se ubica el conjunto de mandos que gobierna el sistema multimedia Comand, con un elemento central que tiene cierta apariencia de ratón de ordenador -y cuya superficie puede incluir un panel táctil para, por ejemplo, introducir texto con la punta del dedo; eso supone 176 euros-.

Hay también un gran mando circular con el que te mueves sin problemas por la mayoría de menús, pero también botones de acceso rápido -por ejemplo, al menú principal- y otros que permiten controlar el equipo de sonido, como su volumen y encendido.

Imagen tres cuartos trasero del Mercedes C200 Estate

En cuanto a otros botones y mandos que hay por el interior, destaca con en muchos Mercedes con cambio automático el empleo de una pequeña palanca situada tras el volante -donde normalmente iría la del limpiaparabrisas-, que libera un espacio importante entre los dos asientos delanteros. Por otro lado, este modelo cuenta con un botón para arrancar o parar el motor, mientras que las luces disponen de un mando giratorio tan habitual en muchos vehículos alemanes.

En la zona del retrovisor interior aparecen los botones de las luces interiores, junto a los de la llamada de emeregencia y el del asistente de Mercedes. Por último, entre los botones llamativos está el de color rojo que se utiliza para cerrar el portón trasero de apertura automática.

VALORACIONES
Conectividad
8.5
Asistentes a la conducción
7.5
Tecnologías de confort
7.5
Tecnologías de entretenimiento
8
App
8.5
B. Rozas
Apasionada del movimiento, tenga la forma que tenga. Transportarme es un sueño. Los automóviles son los que mejor lo expresan. Periodista, conductora, correctora. Saber cada día un poco más y contarlo. HackerCar es el medio ideal para continuar creciendo.

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