Prueba a fondo

Land Rover Discovery Sport P300e

Quizá 'olvidado' en pro de otros Land Rover urbanitas, el Discovery Sport recurre a una mayor habitabilidad... y al raciocinio que aporta su variante híbrida enchufable. ¿Recuperará su puesto en el escalafón de la marca?

Imagen frontal del Land Rover Discovery Sport

Qué debes saber sobre el Land Rover Discovery Sport:

Que representa ‘otra filosofía’ entre los Discovery. Con 4,59 m de longitud, 1,89 de anchura y 1,72 de altura, el Discovery Sport es una derivada algo más compacta -y más orientada a la urbe- del Discovery estándar. La generación presente -lanzada en 2019- es una puesta al día de su primera iteración, la cual data de 2014. Como es tradición en Land Rover, su vida comercial coincide -por tanto- con la del modelo que sirve de origen.

Que cuenta con opciones ‘Eco’ y ‘0’. Su gama de mecánicas ofrece dos motorizaciones diésel -D165 y D200- con sistemas microhíbridos. En gasolina, la P200 dispone también de dicho sistema. Por encima de todos ellos, figura la híbrida enchufable P300 que equipa la unidad de la prueba.

Que, a base de acumular opcionales, puedes equiparlo ‘hasta los topes’. Nuestro Discovery Sport toma como base la terminación ‘S’, la cual podríamos considerar como el epicentro de la gama -por debajo figura el ‘Sport’ y, por encima, el ‘SE’-. Si bien ya incluye de serie sistemas como el control de crucero, la cámara de visión trasera o las luces y limpiaparabrisas automáticos, la tecnología está en la lista de opciones. La unidad probada incorpora entre otros, detectores de ángulo muerto, alerta de tráfico posterior, vistas virtuales, asientos y volante calefactables… En total, el precio de uno idéntico asciende a los 69.682€.

«Aun a pesar de que su mayor competidor lo tiene ‘en casa’, el Discovery Sport sigue siendo un modelo estratégico para Land Rover, disponible para quien priorice el confort en carretera… y necesite más espacio».

En la historia de una marca de coches, hay modelos superventas y modelos que reflejan fielmente lo mucho que dicho fabricante ha evolucionado. Normalmente, ambos modelos suelen ser el mismo… Pero, en ‘familias’ tan numerosas como la actual Land Rover, no es así. Y es que, no en vano, el fuerte embate de la moda SUV obligó a la firma británica a intentar amortiguarlo -como los porteros de fútbol- ‘en dos tiempos’.

Continuando el símil, es esa segunda ‘parada’ la verdaderamente exitosa, pues pone fin a la amenaza potencial del tiro del rival. Éste sería el lugar que ocupa el Range Rover Evoque, el producto que ha terminado ‘dando en el clavo’ a tenor de las cifras de ventas. Pero, mucho antes, el Discovery fue el primero que -sin descuidar sus tradicionales virtudes- demostró una perceptible adaptación al terreno más hostil hasta entonces para la marca: la ‘jungla’ del asfalto.

Imagen posterior del Land Rover Discovery Sport

En su actual iteración, el Discovery es ya tan ‘todo camino’ como el resto. Y la variante Sport llega aún más lejos en este planteamiento. Pero, aun a pesar de que su principal competencia la tiene ‘en casa’, para Land Rover sigue siendo un modelo estratégico, disponible para quien priorice el confort en carretera y precise de más espacio. Así pues, lejos de poner en duda su existencia, vamos a intentar averiguar sus motivaciones para pelear en su segmento.

P300e: mejor de lo que esperábamos

Con objeto de mejorar la sostenibilidad -y la eficiencia- de su gama de motores, Land Rover ha empleado varias tecnologías. La ‘reina’ es la hibridación enchufable, que toma como base un nuevo bloque de tres cilindros y 1,5 litros de cubicaje. En solitario, aporta 200 CV, a los cuales hay que añadir los 109 CV que aporta el propulsor eléctrico, sumando en total 309 CV reales.

En marcha, da la sensación de ser un conjunto muy bien avenido. La electricidad concede precisión y comedimiento en las maniobras a baja velocidad, sin los ‘arrebatos’ de celeridad vistos en otros rivales. Al mismo tiempo, la aceleración y las recuperaciones son más que suficientemente ágiles, y concuerdan con lo que promete la cifra de potencia.

Menú de energía en el Land Rover Discovery Sport

Los modos de funcionamiento -los intrínsecos del propulsor- son tres, con propósitos muy concretos. El ‘Hybrid’ -que alterna ambas energías- es el que encontramos por defecto al arrancar. El ‘EV’ fuerza el funcionamiento en solitario del propulsor eléctrico -mientras la energía acompañe- y, por último, el ‘Save’ nos permite reservar un porcentaje de ella para utilizarla en otro momento.

La batería dispone de una capacidad de 15 kWh, posibilitando una autonomía WLTP que la marca fija en 60 km, siendo algo menos en la práctica -en torno a 50-. Se ubica en la parte posterior, por debajo del espacio del maletero. En esta posición, no impide la presencia de una rueda de repuesto ‘real’ -como sí ocurre con otras alternativas-, pero sí es incompatible con la tercera fila de asientos opcional del modelo.

Toma de recarga del Land Rover Discovery Sport

La recarga completa puede realizarse en unas dos horas, empleando la clásica toma de corriente alterna -‘Mennekes’- y un cargador de tipo ‘wallbox’. No obstante, en viajes largos, podemos servirnos de las ventajas de su toma de corriente continua -‘CCS Combo’-. Es una característica extraña en un híbrido enchufable, pero los rivales de su tamaño -y prestigio- harían bien en imitarla: con una parada de apenas veinte minutos -lo que invertimos en tomar un café- podemos recuperar hasta el 80%.

Asistentes: manteniendo la buena línea

Continuamos la prueba del Land Rover Discovery Sport con los asistentes a la conducción. Nuestra unidad equipa el opcional ‘Driver Assist Pack’, el cual incluye el control de crucero adaptativo.

Mandos control de crucero del Land Rover Discovery Sport
Opciones de ADAS en el Land Rover Discovery Sport

Funciona con suavidad, si bien es algo brusco cuando acelera para alcanzar una velocidad programada muy superior a la actual. No obstante, su mayor valor es la capacidad de gestión de la potencia en autovía. Ello repercute en un consumo nada desorbitado para las dimensiones, peso y aerodinámica del coche: en torno a los 6 litros.

El asistente de mantenimiento de carril no interfiere para nada en la trazada. Más bien al contrario, marca los debidos límites sin imponérnoslos. Al final, nosotros mismos trabajaremos con el -gran- volante para evitar su intervención. La cámara frontal lee bien las líneas del asfalto, y no acostumbra a perderlas.

Vamos ahora con su ‘capacidad sensorial’. Los detectores de ángulo muerto funcionan muy bien, dando muestras de poseer un amplio arco de ‘acción’. A diferencia de otros competidores, ni siquiera los vehículos más pequeños -como las motocicletas- se escapan de su ‘olfato’. Asimismo, tal y como vimos en el Defender, funcionan incluso en parado, detectando los peatones y vehículos que se aproximan para poder abrir las puertas con seguridad.

Vistas virtuales en el Land Rover Discovery Sport
Visión trasera en el Land Rover Discovery Sport

A falta de una auténtica perspectiva virtual en 360º, dispones de un menú que permite seleccionar varias vistas. Dicho menú no es demasiado intuitivo -antes de activar la cámara que quieres, habrás activado otras más-, pero todas las perspectivas ofrecen una gran calidad de imagen. Entre ellas, la vista de marcha atrás es la considerada como ‘principal’, con una resolución magnífica y poca angulación, cosa que permite calcular bien las distancias mientras maniobramos.

Los sensores de proximidad acompañan haciendo gala de su buena calibración, dejando apenas 10 cm de distancia con el obstáculo una vez que su pitido se vuelve continuo. Y, como buen ‘todo terreno’, las presencias a baja altura -como el final de una rampa descendente- no despiertan ‘falsas alarmas’.

Interior y Multimedia: detalles que animan a la curiosidad

Abrir cualquier puerta del Land Rover Discovery Sport nos invita a subir -y nunca mejor dicho, la altura se nota- a un habitáculo, ante todo, amplio. Buena parte de su ‘truco’ reside en la altura disponible hasta el techo, cota en la cual sale más favorecido que su ‘hermano’ Evoque. Ninguna ‘pega’ a las calidades, sí a un pequeño detalle de ergonomía no muy bien resuelto: la posición de los mandos de elevalunas y retrovisores, montados en el mismo borde superior de la puerta, donde no solemos poner la vista cuando queremos encontrarlos.

Panel de instrumentos virtual del Land Rover Discovery Sport

Sólo para los ojos de su conductor, un panel de instrumentos virtual muy pulcro ofrece información a raudales, sin necesidad de colocar miles de datos en colores chillones y posiciones inesperadas. Respecto a éstos, es todo un detalle que la estimación de la autonomía tenga en cuenta las dos energías disponibles -electricidad y combustión-.

Sobre la visera, un ‘Head-Up Display’ nos acerca lo más relevante como la velocidad o el modo de conducción seleccionado. Quizá le falte algo de potencia lumínica -sobre todo, con el sol ‘de cara’-, pero es conciso y no nos distrae.

Menú 1 del Land Rover Discovery Sport
Menú multimedia 2 del Land Rover Discovery Sport

La mirada se posa en el centro. El sistema multimedia presenta una pantalla de 9 pulgadas, muy panorámica. El tacto y la respuesta son buenos, si bien al estar tan ‘hundida’ en la plancha del salpicadero, se origina un ‘borde’ que dificulta algo la pulsación en las zonas limítrofes. Especialmente la inferior, donde se concentran los accesos directos a las principales funciones.

Algo anterior al Pivi Pro que pudimos analizar en el Defender -o en el Jaguar I-Pace-, nos deja elegir entre un menú clásico -que concentra todas las funcionalidades y ajustes organizadas en filas y columnas- o una ‘home’ con las más relevantes organizadas en tres columnas. Por debajo, lo que dispone es un método de ‘menús activos’. Es decir, la función seleccionada por ti en cada momento queda en primer plano, dejando el margen derecho para alojar sugerencias de otras que -quizá- podrías estar pensando en utilizar -teléfono, navegador…-.

Ajustes de WiFi en el Land Rover Discovery Sport

Después de haber conocido lo que actualmente ofrece el grupo británico en esta materia, deberíamos calificar a este sistema como ‘obsoleto’. Pero, a decir verdad, sigue cuajando un muy buen papel. Su mayor defecto sería el de una estructura de submenús más compleja de lo deseable, que obliga a seguir varios pasos en la ejecución de algunas funciones. Al menos, incluye unos curiosos tutoriales -con instrucciones vocales- como compensación.

Como curioso es, también, el llamado ‘modo seguro’. A la guisa de los ‘Valet Mode’ de otras marcas, activarlo limita el acceso a los datos personales para todas aquellas personas ajenas que entren en contacto con el vehículo -como un mecánico o un aparcacoches-.

Sin más preámbulos, analicemos esas funciones. Empezando por la telefonía, encontramos un fácil emparejamiento del smartphone a través de Bluetooth. La calidad de las llamadas es muy buena, a lo cual contribuye la proximidad del micrófono las plazas delanteras.

Navegación 3D en el Land Rover Discovery Sport

El navegador no falta tampoco a las ‘buenas costumbres’. Sigue a la perfección los movimientos del coche, es capaz de localizar sitios de interés como restaurantes, aparcamientos, gasolineras… Incluso, en su modalidad de visualización en 3D, el mapa representa con renderizados específicos algunos edificios y lugares emblemáticos.

WiFi es ya una palabra conocida en los coches conectados, y el Discovery Sport no es una excepción. Eso sí, a falta de un ‘hotspot’ propio -cosa que sus rivales ya han ‘estandarizado’-, puede conectarse a cualquier red dentro de su alcance. Para disfrutar de la conectividad en marcha, la mejor estrategia pasa por emplear nuestro móvil como punto de conexión. Siempre y cuando -claro está- la tarifa de datos lo ‘aguante’.

Coverflow de artistas musicales en el Land Rover Discovery Sport
Reproducción de música en el Land Rover Discovery Sport

Terminamos repasando el equipo de audio de serie, provisto de seis altavoces. La calidad es muy buena, gracias en gran medida al amplificador de seis canales que incorpora. Ello quiere decir que cada ‘woofer’ y cada ‘tweeter’ cuenta con una vía de procesamiento propia, lo cual garantiza la claridad del sonido. No obstante, nos quedamos con las ganas de escuchar las dos instalaciones opcionales que firma Meridian. Especialmente, la ‘Surround’, con sus 14 altavoces -más ‘subwoofer’-, 650 vatios de potencia y un procesador digital con tecnología correctora.

VALORACIONES
CONECTIVIDAD
8
ASISTENTES A LA CONDUCCIÓN
8.5
TECNOLOGÍA DE CONFORT
9
TECNOLOGÍA DE ENTRETENIMIENTO
8
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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