Prueba a fondo

Fiat Tipo SW Life

El renovado Fiat Tipo tiene claro su papel: tener un precio imbatible. Eso hace que su equipamiento de serie sea algo justo de tecnología. Pero ¿qué sucede cuando se instalan todas las opciones disponibles?

Foto de tres cuartos delanteros de un Fiat Tipo SW

Qué debes saber del Fiat Tipo SW

Que acaba de sufrir una profunda actualización. Es habitual que los modelos con varios años en el mercado se pongan al día con mejoras en su diseño y equipamiento. Es el caso del Tipo, que en 2021 ha estrenado nueva gama. Ahora suma una variante crossover: el Tipo Cross -que, en esencia, es la carrocería compacta con algo más de altura y protecciones plásticas-. También mantiene las carrocerías habituales: compacta, berlina y familiar.

Que estamos ante la versión familiar. Eso implica unas dimensiones de 4.571 mm de largo, 1.792 mm de ancho y 1.514 mm de alto. El maletero tiene capacidad para 550 litros.

Que tiene una opción gasolina y dos diésel. Por la parte de gasolina, estrena un nuevo motor 1.0 turbo tricilíndrico de 100 CV. En cuanto a las opciones diésel, la más básica es la 1.3 Multijet de 95 CV, mientras que la superior es la 1.6 Multijet de 130 CV. El cambio es manual en todos los casos. Nuestra unidad de pruebas era el diésel más potente.

Que estamos ante la versión Life. La gama Tipo tiene cuatro niveles de equipamiento para su carrocería familiar: Tipo, City Life, Life y City Sport. El Tipo probado correspondía al acabado Life, por lo que, con el motor mencionado, tiene un precio de partida de 18.905 €, incluidas las promociones.

Seamos sinceros: Fiat no es el primer fabricante que se nos vendría a la cabeza si pensamos en una marca que fabrique coches especialmente tecnológicos. Y diría que tampoco sería ni la segunda ni la tercera, incluso que poca gente pondría esa etiqueta a la marca italiana.

Yo atribuyo esta situación a varios motivos.

El primero: sus modelos son todos urbanos o compactos. Estos segmentos no suelen incorporar las últimas innovaciones, sino que las asimilan cuando ya las hemos visto en categorías superiores.

Segundo: su gama es algo veterana. El 500 apareció en el año 2007, y lleva sobreviviendo desde entonces con periódicas actualizaciones -aunque la nueva versión eléctrica sí que podría considerarse como una renovación total-. Por su parte, las versiones monovolumen y SUV del 500 llegaron en 2012 y 2013 respectivamente, mientras que el Panda lleva entre nosotros desde 2012. El Tipo, con sus cinco años de existencia, sería el más joven de la gama.

Esos dos condicionantes hacen que no sea sencillo mantenerse a la vanguardia tecnológica. Pero Fiat ha intentado sacudirse el polvo con la actualización que el Tipo estrena en este año, haciendo una apuesta muy fuerte por la tecnología. Veamos si es suficiente.

¿Qué cambia?

Cojamos un Tipo Life de serie y veamos qué hay de nuevo con respecto a su antecesor.

Como suele suceder en los rediseños, se tocan aspectos estéticos, pero con cambios muy sutiles. Hay nuevos paragolpes y una parrilla frontal de diseño actualizado… y con logo nuevo, ahora compuesto únicamente por letras. Las llantas también son nuevas, siendo de serie las de 16 pulgadas. Si quieres las de 17” que aparecen en las fotos, tendrás que pagar 500 €.

En cuanto al interior, lo más destacado es un cuadro de instrumentos digital que trae de serie. No llega a ser digital del todo, sino que combina dos relojes exteriores tradicionales -uno para el cuentarrevoluciones y otro para el indicador de combustible- con una pantalla central de siete pulgadas. Esta última puede alternar siete vistas diferentes con varias subvistas cada una, y permite al conductor cierto margen para personalizar la información que se le muestra.

También tiene un puerto USB y una toma de 12 V para las plazas delanteras, además de un sistema multimedia de siete pulgadas con Android Auto y Apple CarPlay, que no es novedad, sino que lo vimos en la anterior actualización de 2019.

Respecto a las ayudas a la conducción, el Fiat Tipo trae de serie control de crucero simple, detector de fatiga, lector de señales que adapta la velocidad del vehículo a la máxima de la vía por la que circula y asistente de salida de carril.

Los conductores que quieran llevar a bordo gadgets más tecnológicos pueden montar numerosos elementos más, que prometen poner al Tipo a la altura del resto de compactos.

Como te decía, todo esto viene de serie en el acabado Life del Fiat Tipo. Una dotación que no sorprende, pero que es suficiente teniendo en cuenta el precio del que parte el coche -18.905 € con promociones-. La idea es clara: ofrecer el familiar compacto más barato del mercado, aunque sin renunciar a unos mínimos gadgets. Y lo consigue: la tecnología de serie es suficiente dado su precio.

Ahora bien, Fiat se ha reservado varios ases para el catálogo de opciones. Los conductores que quieran llevar a bordo gadgets más tecnológicos pueden montar numerosos elementos más, que prometen poner al Tipo a la altura del resto de compactos. Como las unidades de prensa suelen venir repletas de equipamiento, el coche que pude probar incluía la mayoría de esas opciones.

Veamos si, de esta forma, el Tipo logra quitarse años de encima y ofrecer un nivel tecnológico a la altura de un compacto moderno.

La estrella: el sistema multimedia

Voy a empezar contándote la que resulta una de las opciones más interesantes: el Pack conectividad. Por 500 €, incluye un cargador inalámbrico para móviles y un sistema de infoentretenimiento mejor, con pantalla de 10,25 pulgadas, radio DAB y gobernado por la quinta generación del sistema Uconnect. Y esta opción merece la pena porque el equipo multimedia es realmente bueno.

Primero, por diseño y organización interna. Sus grafismos, con tonos negros y grises, son muy elegantes y hacen que la información se lea muy bien.

Además, la pantalla tiene un alto grado de personalización. Su home tiene cinco interfaces -se pasa de una a otra deslizando con el dedo en horizontal-, cada una de las cuales se puede dividir en dos o tres partes para incluir otros tantos accesos directos. Esos accesos directos pueden ser los números de teléfono favoritos de la agenda, datos del ordenador de a bordo, las fuentes de audio, emisoras favoritas o las aplicaciones descargadas. Otros modelos de la competencia también permiten organizar su pantalla de modo similar, pero no recuerdo ninguno que deje establecer tantos accesos directos como en este caso.

Gracias a todo esto, el conductor puede organizarse las interfaces de forma que con unos pocos golpes de dedo habrá llegado a la mayoría de funciones que pueden interesar para manejar en marcha. Algo clave para evitar las distracciones.

Ya entrando en el contenido del sistema multimedia, encontramos las funciones habituales para controlar las fuentes multimedia -radio o teléfono, por ejemplo-, datos del ordenador de a bordo o configuración del coche. También incluye la conexión inalámbrica de Android Auto y Apple CarPlay.

Destaco positivamente que permite configurar cómo intervienen las ayudas a la conducción: activación o desactivación, la intensidad del sonido y el margen que deja al conductor para actuar antes de que intervengan. También me gustó que deja poner el teléfono en modo “No molestar” para evitar que entren llamadas, con una especie de ‘contestador automático’ que envía un mensaje preestablecido a quien te ha llamado.

Como pega, señalar que no dispone de un punto de acceso Wifi, pero, en honor a la verdad, hay que decir que esta tecnología aún no está del todo extendida en el segmento de los compactos.

Otro defecto está en el control por voz. Cuando el teléfono está conectado al vehículo mediante Bluetooth, el sistema multimedia deriva las órdenes vocales al móvil. Es decir, si le pides algo al coche, lo buscará en el móvil, lo que impide navegar por voz por dentro del sistema multimedia.

Aplicación: buena, pero ¿por suscripción?

Para seguir con la conectividad, hay que hablar de la aplicación. Para poder disfrutarla en su plenitud hay que contratar el paquete Mopar Connect Services, cuya suscripción anual cuesta 345 €. La unidad que probé no incluía este extra, por lo que no os podré contar mi experiencia, así que me limitaré a hacerlo desde la teoría.

Con los servicios conectados de Mopar, se pueden controlar ciertas funciones del vehículo desde el móvil, como bloquear y desbloquear las puertas del vehículo, y localizarlo en el mapa. También tiene un modo para cuando prestes el coche a un conocido, que permite activar notificaciones si tu amigo sale de un área geográfica predefinida o si excede el límite de velocidad que establezcas.

Además, permite consultar desde el smartphone datos como el nivel de combustible o la presión de los neumáticos. Por último, incluye un asistente que contactará contigo telefónicamente y podrá pedir asistencia en caso de accidente -una especie de eCall sin ser tal- y que permite detectar si el vehículo es robado.

Estas funciones están en la línea de lo que ofrecen las aplicaciones de otros compactos. Sin embargo, la competencia lo hace de forma gratuita, no obligan a pagar una suscripción. Por eso me sorprende que Fiat haya optado por esta opción sin aportar un plus realmente atractivo que justifique la existencia del sobreprecio.

El chollo de los faros LED

Los asistentes a la conducción que trae de serie el Tipo pueden aumentarse mediante tres paquetes de equipamiento diferentes.

El primero se denomina ‘Pack seguridad’, y por 700 € incluye detector de objetos en el ángulo muerto, control de crucero adaptativo y frenada de emergencia autónoma.

El segundo es el ‘Pack parking, que cuesta 300 € y añade sensores de aparcamientos delanteros y traseros, así como la cámara de visión trasera. Con respecto a la cámara, me gustaría señalar que, a pesar de que su calidad es buena, durante varios segundos de maniobra aparece una mosca con un aviso para que vigilemos nuestro entorno. No me parece incorrecto el mensaje, pero sí el hecho de que emborrone durante tanto tiempo todo un tercio de la imagen, algo que resta utilidad a la función.

Y dejo para el final el que para mí es el mejor paquete de todos por relación precio/calidad: el ‘Pack Full LED’. Añade sensor de luces, sensor de lluvia, retrovisor interior electrocrómico y faros delanteros Full LED con High Beam. Todo esto por apenas 500 €. Para comprender lo atractivo que resulta este paquete, nada mejor que saber cuánto pide la competencia por equipar solo los faros Full LED: Seat pide 970 € para el León y Ford 778 € para el Focus.

Mi unidad de pruebas montaba todo esto, y gracias a ello no eché en falta casi ningún asistente a la conducción. Únicamente podría mejorarse con un asistente para atascos -que las marcas suelen ofrecer únicamente para las versiones con cambio automático- y un sistema de guiado por el centro del carril.

Y además…

El Fiat Tipo de nuestra prueba también traía sistema de apertura y arranque manos libres -300 €- y cristales tintados -150 €-. Y no hay que olvidar el color Blanco Gelato, por 550 €. Tratándose de un coche familiar, echo en falta un puerto USB para las plazas traseras y apertura del portón eléctrica y/o manos libres. Lo primero se puede solucionar si pagas 50 €, pero lo segundo no se contempla tampoco en el catálogo de opciones.

En cuanto al motor, esta unidad equipaba el 1.6 diésel Multijet de 130 CV asociado a un cambio manual de seis velocidades. Para mí, es la motorización más lógica teniendo en cuenta el carácter familiar del coche.

¿Salen las cuentas con tanta opción?

Como hemos visto, lo que era un equipamiento de serie un tanto escueto para poder ofrecer un precio de derribo de 18.905 € con promociones, puede aumentar bastante para convertirlo en un modelo con una tecnología equiparable al resto de compactos familiares.

En concreto, si configuras en la web de Fiat una unidad exactamente igual a la de las fotos, te pedirán 22.740 € -con promoción ligada a una oferta de financiación y a la entrega de un vehículo usado-. A pesar de ello, y a igualdad de motor y equipamiento, sigue siendo el compacto familiar más asequible actualmente, sin que eso suponga una peor tecnología. De hecho, por funcionamiento, algunos elementos -caso del sistema multimedia-, se asoman al grupo de cabeza dentro del segmento.

Sin embargo, el bajo precio sí que se explica al analizar otros aspectos del Fiat Tipo. El salpicadero tiene un diseño algo anticuado y con unos materiales que, sin ser malos, encajarían mejor en el segmento de los urbanos, no en el de los compactos. Y a la hora de conducir, se percibe un menor refinamiento que en los modelos de la competencia.

Serás tú quien debas poner en la balanza esos condicionantes y analizar si cedes en esos aspectos a cambio del bajo precio. Por lo que respecta a tecnología, a no ser que seas muy exigente en este ámbito, no tendrás que hacer apenas concesiones.

VALORACIONES
CONECTIVIDAD
7.5
ASISTENTES A LA CONDUCCIÓN
8
TECNOLOGÍAS DE CONFORT
7
TECNOLOGÍAS DE ENTRETENIMIENTO
8
APLICACIÓN
6
He estudiado Periodismo para aprender cada día algo nuevo y Humanidades para pensar por mí mismo. Después de ponerme tras los micrófonos de COPE, estoy dispuesto a pasar página en el periodismo del motor. Desde bien pequeñito, los coches han estado en el centro de mis intereses y (según cuentan mis padres) ya con 3 años dejaba alucinada a la gente porque sabía reconocer la marca y el modelo de los coches que veía. La curiosidad es algo fundamental para un periodista, y ¡cómo no iba a sentir curiosidad por los coches del futuro y las tecnologías que los harán posibles!

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.