Prueba a fondo

Dacia Duster Prestige Go

Los híbridos hace muchos años que están de moda; sin embargo, hay otra clase de híbrido que no recurre a la electricidad, sino a dos tipos de combustible para ganarse la etiqueta 'ECO'. Es la fórmula que utiliza este Dacia Duster.

Imagen Dacia Duster

Qué debes saber de este Duster…

Que se trata del primer -y, de momento, único- SUV de la gama Dacia. Es un modelo de tamaño compacto, pues mide 4,34 m de largo, por 1,80 m de ancho y 1,69 de alto. Es un vehículo disponible con cinco puertas y cinco plazas, que dispone de un maletero de 445 litros.

Que cuenta con un motor 1.0 turbo de tres cilindros, similar al que se puede encontrar en el Renault Clio. Es una mecánica que ofrece 100 CV y cuya principal característica es que puede funcionar tanto con gasolina como con GLP -gas licuado del petróleo-. El Duster, con esta mecánica, anuncia una velocidad máxima de 168 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 13,8 segundos.

Que ofrece un consumo medio de 6,4 litros de gasolina cada 100 km… y de 7 kg de GLP. Si tenemos en cuenta que el coche viene con dos depósitos, uno de gasolina de 50 litros y otro de gas de 28 kg, eso quiere decir que la autonomía combinada podría superar los 1.100 km. Además, suma la ventaja de que por ese tipo de instalación, el coche dispone de la pegatina ECO de la DGT.

Que la versión analizada lleva el acabado Prestige GO, la más completa si exceptuamos la serie especial Extreme. Entre su equipamiento tecnológico de serie destacan elementos como los faros delanteros de led, el detector de ángulo muerto, el control de presión de neumáticos, el ordenador de a bordo, el conjunto de cámaras 360, el selector de modo de conducción ECO, el sistema multimedia compatible con Android Auto y Apple Car Play, el navegador, el acceso y arranque manos libres o un equipo de sonido con cuatro tomas USB. No hay opciones, más allá de la pintura metalizada y algunos accesorios de concesionarios, como las barras de techo, el gancho de remolque o una defensa delantera.

Que el precio de venta de este modelo es de 19.940 euros, siendo la versión más cara de la gama con este tipo de motor; en todo caso, si lo deseas, lo puedes adquirir con el acabado Essential, que es el más básico y permite dejar esa cantidad en los 16.740 kg. Si lo que quieres es un Duster más potente, existe una variante de 130 CV por apenas 600 euros más, pero que no puede utilizar gas: sólo gasolina.

Un SUV con etiqueta ECO, razonablemente equipado y que puede tener una autonomía récord con sus dos depósitos. El Duster no es el más tecnológico del segmento, pero tal vez sí el más inteligente

Cuando Dacia resurgió de la mano de Renault, su primer modelo fue el Logan, que nos vino a demostrar que una mini-berlina podía ser un coche muy asequible; tanto, que se convirtió en un coche sin rival en el mercado. Luego vendría el Sandero, que allá por el año 2012 llegó a estar disponible por el increíble -e irrepetible- precio de 4.700 euros.

Tal vez muchos pensaba que en modelos pequeños, recurriendo a todo tipo de trucos y recursos, esos precios ‘de derribo’ eran fáciles de conseguir, pero… ¿y qué pasaría en un vehículo más grande y ambicioso? Eso fue el Dacia Duster, el tercero en la oferta de la marca rumana, que se emplazaba claramente por encima de sus hermanos de gama en cuanto a tamaño, potencia e, incluso, elementos de equipamiento.

Pues bien, una vez más esta marca especialista en low-cost demostró que lo de poner precios de derribo era su especialidad y, por eso, situó el punto de partida en el entorno de los 10.000 euros. Ese ‘sencillo’ motivo -la marca dice que el 56% de los clientes que compran el Duster lo hacen… por el precio-, junto con un diseño resultón, hizo que por nivel de ventas lograse buenas cifras que ha venido manteniendo hasta el día de hoy.

Por poner un par de ejemplos, en año pasado colocó cerca de 12.400 unidades en España, una cifra muy razonable y próxima a los 13.300 que, por ejemplo, se vendieron de un Seat Ateca. Y a nivel global, ya se han superado los dos millones de unidades si se suman los caso 60 mercados en los que está presente.

La segunda generación del Duster llegó en 2018, yendo un paso más allá en diseño exterior, potencia de motores -ahora se vende hasta con un motor de 150 CV o con un cambio automático de doble embrague-, calidad y, sobre todo, tecnología. Un aspecto este último que ha sido el principal beneficiario del restyling que este SUV experimentó en junio de 2021. Con todo, lo que hemos querido comprobar es si un todo camino que, incluso con su equipamiento más completo, se queda por debajo de los 20.000 euros puede ser un producto avanzado.

Más tecnológico de lo que parece

Los cambios introducidos en la estética del modelo hace pocos meses no fueron especialmente profundos; aún así, llegaron las luces de led diurnas en forma de ‘Y’, así como los intermitentes que, por primera vez en un Dacia, recurrían a esa tecnología de iluminación. También cambió el aspecto de la parrilla delantera, se mejoró la aerodinámica levemente -con un nuevo spoiler trasero y llantas con otro diseño-… pero no se optó aún por incluir el nuevo logotipo de la marca.

En el aspecto más tecnológico, hay algunas cosas que sorprenden; posiblemente, la más llamativa sea el conjunto de cámaras -en frontal, trasera y retrovisores- que permiten al conductor ver en la pantalla del sistema multimedia una imagen con cierta calidad -aunque es verdad que la lluvia hace que no se vea tan bien-. Además, permite seleccionar de manera individual cada una de las cámaras para vez con más detalle.

Otro elemento incluido de serie en esta variante Prestige Go es el siempre cómodo dispositivo de acceso y arranque manos libres, con el mando con forma de tarjeta que desarrolló Renault para la segunda generación del Laguna hace más de 20 años. En cuanto a uso, resulta de lo más cómodo, por aquello de que no es necesario sacar o buscar la llave para abrir el coche cuando nos aproximamos a él.

Es más, el Duster no necesita ‘que le pongas la mano encima’ para que te desbloquee los seguros de las puertas; de hecho, cuando estás a un par de metros de distancia, enciende las luces de posición, como para demostrarte que ha advertido tu presencia. Y en cuanto te sitúes a menos de un metro, desbloqueará los seguros de manera automática, sin que tengas que poner la mano en alguno de los tiradores de las puertas, debas pasar el dedo por dicho tirador o tengas que apretar algún botón.

Puede ser muy útil si, por ejemplo, llevas los brazos cargados y quieres que alguien que vaya contigo te abra la puerta de manera sencilla. ¿Algún problema? Queda claro que el rango de alcance con el que se comunican coche y llave es más amplio que en otros dispositivos, de manera que no sería mala idea que, cuando no se utilice la llave, dejarla guardada en una funda de Faraday.

¿Qué elementos no encontrarás en el Duster en cuanto a tecnología exterior? Unos cuantos, aunque realmente todos ellos bastante superfluos, como puede ser un portón trasero con apertura automática, llave digital en el móvil, sensores de aparcamiento en la parte delantera… y tal vez el que más ‘se nota’ es el no contar con iluminación led para el alumbrado en largas, que solo está disponible para la luz corta.

La tecnología del gas: otra forma de ser híbrido

Evidentemente, una de las principales cualidades de esta versión es su denominación ECO-G, lo que significa que puede utilizar tanto gasolina convencional como gas licuado del petróleo o GLP. Seguramente si te hablásemos de otro tipo de gas, el GNC o gas comprimido, ya no podríamos contarte sobre la ventaja económica de este tipo de combustible, pues su precio ha superado al de la gasolina o el diésel -de hecho, es el carburante más caro de nuestro país en estos momentos, con una media de 2,32 euros en el momento de escribir este CarLab-. Sin embargo, el GLP mantiene e, incluso, ha aumentado el diferencial respecto a otros carburantes.

Es cierto que el precio medio en España del GLP ha escalado del entorno del 0,72 euros por kilo a 0,97… pero la gasolina o el gasóleo ronda los 1,80 euros por litro, así que su precio es, a grosso modo, la mitad. Por otro lado, la red donde recargar este gas no deja de crecer y ya existen cerca de 792 ‘gasineras’ que lo sirven -unas 32.000 en toda Europa-. Y, ojo: en palabras de la propia Dacia, el GLP aumenta la vida del motor, «ya que su combustión limpia permite al aceite del motor conservar sus propiedades por más tiempo y su mayor octanaje facilita el funcionamiento más suave del mismo, evitando vibraciones».

Y, finalmente, pero no menos importante es el asunto del impacto medioambiental. Se habla mucho de la electrificación, la hibridación… pero según la AOGLP -Asociación Española de Operadores de Gases Licuados de Petróleo-, los coches que emplan este gas emiten un 68% menos de dióxidos de nitrógeno -NOx o ‘partículas finas’- y un 12% menos de CO2, frente a una versión gasolina. Es decir, que Dacia ha apostado por una tecnología que puede que no resulte tan ‘llamativa’ como el empleo de la electricidad, pero que logra un resultado muy bueno en cuanto a protección del medio ambiente.

¿Cómo ha acometido el Duster los cambios para poder utilizar dos tipos de carburante? En realidad, seguramente lo más llamativo se encuentra en el maletero. Si levantas la cubierta que hay en el piso te encuentras el depósito donde se almacena el GLP, y cuya forma se ha estudiado para adaptarse al hueco que hay para la rueda de repuesto. De esta manera, la presencia de esta tecnología no roba volumen de maletero, pero sí que obliga a reemplazar el quinto neumático por un kit reparapinchazos.

El depósito es un auténtico ‘bunker’, nada que ver con los tradicionales depósitos de combustible como la gasolina o el diésel; de hecho, está fabricado en plástico muy resistente y hasta seis veces más grueso que uno convencional. No solo eso, Dacia dice que cuenta con hasta cinco elementos para garantizar la seguridad, como son una válvula anti-retorno -es decir, que el gas pueda entrar, pero no salir-, un limitador de llenado -hasta cerca del 80%-, un limitador de caudal, una electroválvula y una válvula de seguridad de alto caudal.

Como toda la instalación se monta de fábrica, tiene la misma garantía que el resto del coche, es decir -y desde el 1 de enero de 2022-, tres años. ¿Otra ventaja? Un repostaje lleva alrededor de dos minutos y es un proceso sencillo -como dato curioso, la marca recomienda hacerlo con guantes-; eso sí, en el Duster analizado, es decir, en la versión 2021 el tamaño del depósito de gas es algo inferior. De hecho, de los algo más de 33 litros que se podían introducir en el de su predecesor, ahora se ha quedado en 28.

Por lo que se refiere al motor, esta variante se introdujo en la gama a principios de 2020. El motor, un pequeño 1.0 turbo de tres cilindros, también ha estado bajo el capó de los Renault Clio o los Dacia Sandero y Logan; bastan unas pequeñas modificaciones en el sistema de inyección para que sea capaz de funcionar con dos combustibles. Evidentemente, no es que los utilice al mismo tiempo, pero basta un botón -por cierto, ahora mejor integrado que cuando el actual Duster empezó a ofrecer esta tecnología en el 2020- a la izquierda del volante. para que el usuario pueda pasar de uno a otro tipo de combustible.

¿Se aprecia de alguna forma? Pues solo cuando se pasa de gasolina o gas, cuando se escucha un pequeño click; no hay cambios en el sonido de la mecánica o en las prestaciones. Hay que decir que, por defecto, el Duster siempre arranca en ‘modo gasolina’, pero el sistema determina de forma automática cuando puede pasar a GLP.

Dacia recomienda que, aunque queramos aprovechar al máximo la economía de uso que proporciona el gas y se utilice de manera continuada, cada 5.000 km sería conveniente hacer entre cinco y diez km en ‘modo gasolina’, al tiempo que se recomienda que siempre se lleve, al menos, un cuarto del depósito lleno, porque de esta manera se ayuda a prevenir el desgaste de la bomba eléctrica de la gasolina.

También recomiendan usar la gasolina cuando se conduce bajo lo que ellos denominan ‘severas condiciones’; por ejemplo, si se va con el vehículo muy cargado, la temperatura exterior es extremadamente alta, si se arranca en una fuerte pendiente…

salpicadero dacia duster

Por lo demás, solo se puede hablar bien de esta tecnología; le ayuda, entre otras cosas, el muy rendimiento del propulsor. Sorprende que una mecánica de esta cilindrada, sin ser excesivamente potente, funcione tan bien y de manera refinada. Cuando el turbo comienza a trabajar con toda su intensidad, el empuje es bastante bueno y se pueden mantener cruceros muy razonables sin demasiados problemas, aunque si viajamos con las cinco plazas y equipajes habrá que tomarse las cosas con calma… u optar por la versión gasolina de 130 CV, apenas 600 euros más costosa.

En cuanto a los consumos, durante nuestra prueba y con un uso normal del vehículo -aunque intentando utilizar la función ‘Eco’ que, cuando se activa, suaviza la respuesta de la mecánica para ayudar a gastar menos-, se situaron en torno a los 6-7 litros de gasolina, y entre los siete y ocho de gas cada 100 km, de tal manera que parece bastante factible rondar en total los 1.000 km de autonomía, siendo ese uno de los grandes reclamos del vehículo.

Por otra parte, este modelo solo se vende combinado con un cambio manual de seis velocidades, con un manejo suficientemente correcto. ¿Una cosa que nos ha convencido, a la que se ha puesto solución en este restyling y que, anteriormente, supuso la queja de muchos usuarios? El ordenador de a bordo que, ahora, puede marcar tanto el consumo medio de gasolina como de gas, así como anunciar la autonomía media con uno u otro carburante. También dispone para ambos de la clásica ‘barrita’ con el nivel de depósito disponible.

¿En qué aspectos es tecnológicamente low cost?

Pues comenzaremos haciendo referencia a lo que es la parte multimedia. La buena noticia es que en esta versión se ha estrenado un dispositivo con pantalla táctil de 8″ ubicada en la consola central, pero sin estar del todo incrustada, sino que podríamos calificarla de ‘semi-flotante’.

Claramente más grande que el de su antecesor, carece de mandos físicos, así que la práctica totalidad de sus funciones debes manejarlas con la punta del dedo, salvo la relacionada con el sistema de cámaras perimetrales, que es un botón ubicado en una hilera que va situada justo por debajo.

El sistema es, sobre todo, sencillo… lo cual es algo positivo, en el sentido de que tenemos acceso a una tecnología actual, pero que no implica mucho tiempo para conocer sus funciones y, por lo tanto, da lugar a una curva de aprendizaje bastante rápida.

El menú principal se compone de seis iconos, que ya dan buena idea de lo que se puede hacer desde aquí; por ejemplo, acceder a la radio, a las fuentes de sonido, a la telefonía por Bluetooth, a los ajustes del sistema, a la navegación -que corre a cargo de TomTom y en la que no faltan alertas de tráfico- o a la compatibilidad con Android Auto y Apple Car Play, que en la versión analizada se pueden hacer de manera inalámbrica.

En conjunto, el manejo es de lo más sencillo; entre otras cosas, porque los elementos seleccionables suelen tener buen tamaño, la rapidez de respuesta es normal -no es inmediata, pero porque hay que pulsar bien sobre aquel elemento que selecciones: no basta con rozarlo- y en cualquier pantalla siempre vas a tener en la parte inferior un botón de retroceso, a lo cual se une la posibilidad de volver al menú principal desde el margen izquierdo de la pantalla -desde donde también puedes regular el volumen o desconectar el sistema-.

¿Algunas curiosidades? Por ejemplo, en cuanto a temas de privacidad no muestra tantas posibilidades como los sistemas multimedia que ya se ofrecen en los Renault; en ese caso, lo más interesante sería que dentro de los ajustes del sistema puedes acceder a ‘ajustes de fábrica’.

Si lo haces, se te ofrece la posibilidad de volver a la configuración original, pero ‘por áreas’ -del navegador, la telefonía, el audio y las fuentes de sonido, ajustes del vehículo…- o bien de forma global. De esta forma, cuando te toque devolver el coche o venderlo, no es mala idea pasar por este sub-menú y ‘limpiar’ datos que guarde sobre ti el coche.

También resulta sorprendente que el dispositivo esté listo para captar redes WiFI en las proximidades, debido a que eso le permite a su parte de la navegación estar más actualizadas cuando el vehículo logra conectarse. Y, por último, si entras en lo que son los ajustes del sistema y accedes a ‘versión del sistema’, además de mostrar la versión del software podrás obtener todo tipo de información en las 846 páginas que incluye y que hay que ir avanzando de una en una.

imagen tres cuartos trasero Dacia Duster

En el apartado de la conectividad, el Duster deberá esperar a la siguiente generación para disfrutar de tecnologías que ya pueden ofrecer los Dacia más modernos, como pueden ser la llamada de emergencia o una app en el móvil que se pueda conectar con el coche y, así, poder consultar información del vehículo a distancia.

¿Y qué pasa con las micro-tecnologías? En esta versión analizada del Duster dispones de un volante multifunción completo -hay control de funciones por voz y no falta el tradicional mando para el equipo de sonido, ubicado en un mando satélite y que sigue siendo uno de los mejores del mercado-, las cuatro salidas para USB -tres de carga y una cuarta de datos; por ejemplo, para vincular coche y teléfono-, climatizador automático, arranque por botón… pero no vas a encontrar un sistema de iluminación ambiental, un cargador inalámbrico para el móvil o algún tipo de display a color para la instrumentación.

Y luego está el tema de los asistentes a la conducción; en este aspecto es donde puedes encontrar las principales diferencias entre este Dacia y otros SUV que cuestan entre un 40 y un 50% más caros. Comenzando por lo que sí ofrece, dispone del sistema de alerta por presencia de otro vehículo en la zona del ángulo muerto que, normalmente, no ves en los retrovisores laterales. Una discreta luz te advierte de una posible situación de riesgo, pero solo hace eso: advierte y no interviene sobre la dirección.

El 44% de los compradores del Duster viven en zonas rurales y un 30% en pueblos pequeños, frente a un 21% que residen en regiones urbanas y suburbanas

A partir de aquí, si quiere tecnologías más avanzadas -control de velocidad activo, sistema de mantenimiento de carril, lector de señales de tráfico…-, quizá debas poner tu vista en un modelo como Renault Kadjar, al que aún le quedan unos meses de estancia en el mercado y se encuentra un escalón por encima en ese sentido, aunque también por precio, pero el hecho de que sea un modelo que vaya a ser reemplazado en breve por el Austral, hace que goce de buenas campañas.

Con todo, hay que ver al Duster como lo que representa: un vehículo con un reducido coste de adquisición y de mantenimiento. Y, en ese sentido, te puede servir incluso la versión Essential, que además tiene una buena promoción para que la puedas adquirir por 5 euros al día. Y es que la financias con la marca, tienes un precio de partida de 15.597 euros -con tres años de mantenimiento incluidos en el precio-, que es lo que te costarían muchos modelos urbanos.

VALORACIONES
Conectividad
3
Asistentes a la conducción
6
Tecnologías de confort
7
Tecnologías de entretenimiento
7
App
5
Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.