Prueba a fondo

Citroën C4 Shine

Tras una etapa 'diferente' con el C4 Cactus, el nuevo compacto de Citroën quiere volver a la esencia de su primera generación con un diseño cupé y una fuerte apuesta tecnológica. ¿Lo ha conseguido?

Imagen de tres cuartos frontal del nuevo Citroën C4 acabado Shine

Qué debes saber del Citroën C4

Que SUV parece, pero compacto es. El nuevo Citroën C4 muestra una apariencia de SUV cupé, con una altura elevada, grandes neumáticos y pasos de rueda en negro. Sin embargo, por todo lo demás, encaja perfectamente en el segmento de los compactos, que es en el que realmente se encuadra. Tiene una longitud de 4.329 mm, una anchura de 1.789 mm, 1.502 mm de alto y en su maletero caben 408 litros.

Que lo tienes en gasolina, diésel… y eléctrico. La motorización más novedosa es la eléctrica, que tiene una potencia de 100 kW -136 CV- y una autonomía de 350 km en ciclo WLTP. Se trata de la misma motorización eléctrica que ofrecen los Peugeot 208 y Opel Corsa ‘a pilas’, con los que este modelo comparte plataforma. En gasolina, hay un único motor disponible, el 1.2 Puretech, que se puede elegir con 100, 130 y 155 CV, En diésel, también hay un único bloque, el 1.6 HDI con 110 o 130 CV. En cuanto a transmisión, hay una caja manual de seis relaciones y otra automática de ocho. Nuestra unidad de pruebas montaba el gasolina de 130 CV con cambio manual.

Que hay cuatro niveles de equipamiento para elegir. Son, de menos a más equipados, Live Pack, Feel, Feel Pack y Shine. El coche que ves en las fotos tiene el acabado Shine, que incluye de serie elementos como frenada de emergencia, cámara de visión trasera y visión 360º, sistema de vigilancia del ángulo muerto, reconocimiento de señales de tráfico, alerta de cambio involuntario de carril, Head-Up Display y navegador conectado.

Que cuesta 23.320 € con este conjunto mecánico y equipamiento. Es un precio -sin opciones- muy similar al que ofrece, por ejemplo, el Seat León Xcellence que probamos en su día -también con motor gasolina de 130 CV y cambio manual-: salía por 23.120 €, también sin opciones.

En 2004 conocimos la primera generación del Citroën C4. Fue un modelo que llamaba la atención en su carrocería de tres puertas por su vistoso diseño cupé, pero también por incluir algunas tecnologías poco habituales en esa época. Uno de los que más destacaba era la alerta de cambio involuntario de carril, elemento poco frecuente tres lustros atrás.

17 años después, la tercera generación ofrece una caída de techo muy pronunciada en la segunda mitad de la carrocería para volver a ese diseño cupé tan llamativo. No obstante, esta vez tiene cinco puertas y un estilo SUV, como manda la moda. ¿Imitará también a su antecesor en lo que a tecnología se refiere? Es hora de averiguarlo.

Hasta 20 ayudas a la conducción

Como señalaba, el primer C4 ya incluía una ayuda a la conducción. Pues en el actual, el número se ha multiplicado, y puede llegar a ofrecer hasta 20. Eso sí, no esperes encontrarlas todas en esta unidad con acabado Shine, ni siquiera aunque estés dispuesto a sacar la chequera para añadir opcionales, porque hay algunas que están limitadas solo a las versiones con cambio automático.

De serie, en este acabado encontrarás frenada de emergencia, ayuda al arranque en pendiente, cámara trasera y visión 360º, sensores de aparcamiento laterales, sistema de vigilancia del ángulo muerto, alerta de riesgo de colisión y retención tras accidente, reconocimiento de señales de tráfico, alerta de cambio involuntario de carril, alerta de atención del conductor, indicador de descanso y control de estabilidad del remolque.

Otras tecnologías que Citroën considera ayudas a la conducción -aunque yo las etiquetaría más bien como elementos de confort- son los faros antiniebla con función de alumbrado de esquinas, el Head-Up Display -que analizaremos en el siguiente apartado-, el freno de estacionamiento eléctrico y el sistema de acceso y arranque manos libres.

En opción quedarían el aparcamiento autónomo -Pack Parking por 400 €-, mientras que para las versiones automáticas se reservan -también en opción- otros elementos como los faros inteligentes smartbeam, el control de crucero adaptativo con función para reanudar la marcha en atascos y el asistente de conducción para autopista.

Una instrumentación pequeña… salvada por el HUD

En el interior, sorprende el cuadro de instrumentos. Con sus cinco pulgadas, tiene el tamaño de un smartphone. Ofrece cinco vistas diferentes que no cambian apenas el diseño ni la distribución de la información, solo alternan entre ellas diferentes datos. Y solo una de esas vistas muestra el cuentarrevoluciones -en un tamaño bastante discreto, por cierto-. En este sentido, el C4 está un paso por detrás de sus rivales, que ya ofrecen instrumentaciones digitales totalmente configurables para que el conductor la disponga a su gusto.

¿Por qué es tan pequeña la instrumentación del C4? Porque se complementa con el Head-Up Display. Citroën considera que este elemento debe primar sobre la instrumentación tradicional para evitar que el conductor desvíe la mirada del asfalto. La idea es que el cuadro de instrumentos quede para funciones secundarias. Esta solución puede funcionar, pero creo que, en las versiones básicas del C4, sin HUD disponible, se echará en falta una instrumentación algo más grande.

Este HUD es ajustable en altura y brillo, muestra la velocidad, las señales, datos de las ayudas a la conducción y ofrece avisos del sistema de navegación, como radares en ruta. Resulta bastante completo -aunque no revolucionario-.

Hablando de pantallas, la central es táctil, tiene un tamaño de 10 pulgadas y se puede controlar por voz.

Conectividad: ¿dónde puedes poner la tablet?

Este C4 quiere presumir de ser un coche conectado. De hecho, invita a que tu copiloto se suba al coche con una tablet y la pueda usar a bordo. Lo hace con un soporte extraíble que está integrado en el salpicadero. Este soporte es compatible con todas las tablets del mercado y permite fijar este tipo de dispositivos para evitar que se muevan en marcha.

El coche también ofrece una red wifi a bordo con la que puedes usar dos servicios muy interesantes. El primero de ellos es el navegador, que comentaré más adelante. El segundo es la Connected Cam, una cámara situada en la zona del retrovisor interior que apunta hacia delante para captar imágenes y vídeo, y transferir las grabaciones al móvil a través de una app. Esta cámara es una opción que cuesta 300 €.

Además, como ya es habitual en la mayoría de modelos, puedes conectar tu móvil por Bluetooth, Android Auto/Apple CarPlay y a través de una aplicación. La app, llamada My Citroën -y que es diferente a la que maneja la Connected Cam. Habría sido interesante centralizarlo todo en una sola app-, te permite consultar el consumo de todos los recorridos, localizar tu coche, enviar tu ruta al vehículo y consultar el historial de mantenimiento. No es la más completa, pero sí ofrece lo imprescindible.

En cuanto a navegación, ofrece el Connect Nav, un sistema de navegación conectado 3D completo y con una calidad de visualización bastante buena. Este navegador integra los servicios de TomTom Traffic, por lo que avisa de las condiciones de tráfico en tiempo real, si hay zonas peligrosas en el recorrido o si hay parkings en la ruta y cuáles son sus tarifas. Puedes disfrutar de los servicios conectados del navegador durante los primeros tres años desde la fecha de compra del coche. Pasado ese tiempo, puedes prorrogar los diferentes servicios mediante una suscripción anual o trianual -consulta las diversas opciones de suscripción aquí-.

Por cierto, el navegador se puede combinar con la aplicación para enviar al móvil la ruta que hemos estado siguiendo desde el coche en caso de, por ejemplo, haber aparcado y querer continuar el camino a pie.

A la conectividad se suma una zona de carga inalámbrica para smartphones y dos tomas USB en la zona delantera, con otro par de tomas adicionales para los pasajeros de atrás.

En cuanto a privacidad, el sistema multimedia permite elegir entre tres opciones de privacidad: no compartir datos, solo transferir datos y transferir datos y posición del vehículo. Cada vez es más habitual encontrarse con este tipo de opciones que permiten al conductor controlar qué datos quiere transferir, algo que aplaudimos.

Motor y precios

El motor que equipa esta unidad de pruebas es el gasolina 1.2 PureTech, un tricilíndrico turbo que ofrece 130 CV y que, en mi opinión, es la opción racional de la gama. Tiene tanto unas prestaciones -de 0 a 100 km/h en 8.9 y una velocidad máxima de 210 km/h- como unos consumos interesantes -el consumo medio se sitúa entre los 5 y los 6 litros a los 100 km-.

En cuanto al cambio, la caja es manual de seis relaciones, costando 1.700 € extra la automática de ocho marchas.

El Citroën C4, con esta combinación de motor, transmisión y acabado cuesta 23.320 €. En nuestra unidad habría que sumar la Connected Cam -300 €-, el interior estilo Metropolitan Blue -350 €- y el techo practicable -800 €-. Por tanto, la unidad de estas imágenes cuesta 24.770 €.

VALORACIONES
CONECTIVIDAD
8.5
ASISTENTES A LA CONDUCCIÓN
8
TECNOLOGÍAS DE CONFORT
8
TECNOLOGÍAS DE ENTRETENIMIENTO
7
APLICACIÓN
7
He estudiado Periodismo para aprender cada día algo nuevo y Humanidades para pensar por mí mismo. Después de ponerme tras los micrófonos de COPE, estoy dispuesto a pasar página en el periodismo del motor. Desde bien pequeñito, los coches han estado en el centro de mis intereses y (según cuentan mis padres) ya con 3 años dejaba alucinada a la gente porque sabía reconocer la marca y el modelo de los coches que veía. La curiosidad es algo fundamental para un periodista, y ¡cómo no iba a sentir curiosidad por los coches del futuro y las tecnologías que los harán posibles!

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