Prueba a fondo

Subaru XV 2.0i Limited

Posiblemente, la vista sea el sentido más valioso del ser humano. Precisamente, ‘vista’ -EyeSight- se denomina el sistema más avanzado de este XV. Hemos querido graduársela para ver cómo es de perspicaz este Subaru.

Imagen de un Subaru XV aparcado frente a una puerta.

Qué saber de este Subaru

Que es un todo camino compacto de cinco puertas, con una longitud de 4,46 m, una anchura de 1,8 m y una altura de 1,59, lo cual le emplaza en el segmento de los Seat Ateca, Nissan Qashqai o Fod Kuga. El primer XV debutó en el año 2011 y comparte muchos elementos con el Subaru Impreza.

Que la versión analizada es el tope de gama, pues cuenta con el motor 2.0 gasolina de tipo bóxer -con cilindros opuestos, no en línea- con una potencia de 156 CV. Tiene una velocidad máxima de 194 km/h, acelera de 0 a 100 en 10,4 segundos y registra un consumo medio de 6,9 l/100 km -todos los datos son oficiales de la marca-.

Que cualquier XV que adquieras en España -tanto el 2.0 como el 1.6- vienen en exclusiva con tracción total a las cuatro ruedas y con caja de cambio automática por variador continuo. Y que en otros mercados, como el estadounidense, este modelo se vende como Crosstrek y cuenta, incluso, con una variante híbrida.

Que nuestro XV lleva el acabado Executive XV, en el que -casi- todo el equipamiento tecnológico viene de serie: faros de leds adaptativos, sistema multimedia StarLink compatible con Android Auto y Apple Car Play, sistema EyeSight, sistema de acceso y arranque sin llaves… Lo único que le falta es… el navegador -aunque puedes visualizar el que llevas en el móvil a través de la pantalla del coche-.

Vivimos en una época donde lo que se ensalza son conceptos como lo eléctrico, lo autónomo, lo conectado, lo tecnológico. Subaru está apostando, precisamente, por ese último apartado

Todo el mundo al que le gusta el motor, pero sin ser un experto en la materia, lo primero que te dicen sobre coches como el XV es que les ha sorprendido ‘el enfoque’ del modelo.

La razón es que la mayoría de esas personas cuando piensan en Subaru se acuerdan del Impreza y de sus inolvidables éxitos en el mundo de la competición, así como el carácter deportivo de sus versiones de calle. Sin lugar a dudas, la década de los 90 y parte de los 2000 sirvió para que el mundo de la competición elaborase la mayor y más eficaz campaña de marketing de la que podía disfrutar la firma nipona.

Ahora, ya tan metidos en el siglo XXI, las cosas han cambiado de forma radical. Un cambio que, por otra parte, es extensivo a la sociedad en general; por eso, ahora vivimos en una época donde lo que se ensalza son conceptos como lo eléctrico, lo autónomo, lo conectado, lo tecnológico. Subaru está apostando, precisamente, por ese último apartado, de tal manera que si hace un par de décadas el márketing tenía que ver con prestaciones y deportividad, ahora está más relacionado con avances y gadgets.

Este XV compone, junto con el compacto Impreza -con el que comparte numerosos elementos- la nueva gama de modelos última generación de Subaru. Cuando decimos nueva, nos referimos a que estrena, entre otras cosas, una plataforma global sobre la que se asentarán buena parte de sus futuros automóviles. Y cuando hay una nueva plataforma de por medio, eso significa que también hay importantes avances centrados, precisamente, en la tecnología.

En el caso del XV, la nueva generación estrena muchos dispositivos de última generación, siendo seguramente el de mayor interés el conocido como EyeSight. Su traducción literal es ‘vista’ y nuestro objetivo durante la prueba ha sido comprobar, con ojo crítico, si la innovación que nos trae Subaru tiene buena percepción de lo que sucede delante del vehículo o si necesita afinar la vista.

Qué es y qué puede hacer

Comenzando por la parte teórica, diremos que EyeSight es un dispositivo que recurre a dos cámaras con lentes de alta precisión -en la zona hay una tercera cámara para lo que la marca denomina “función de asistencia de luz en carretera”, que no es sino el dispositivo que cambia de manera automática entre luz corta y luz larga cuando circulamos de noche-. Hablamos de un dispositivo que ya va por su tercera evolución, que lleva cerca de 28 años de desarrollo y que ha ido evolucionando para incorporar nuevas funcionalidades.

Detalle de la doble cámara equipada en el Subaru XV

Con esas cámaras, la idea es que el XV pueda otear lo que sucede delante de él, con el objetivo de hacer funcionar hasta un total de cinco sistemas: el de frenada pre-colisión, el control de crucero adaptativo, el control de acelerador pre-colisión, el aviso de salida y de mantenimiento del carril y el de aviso de avance de coche delantero. Para empezar, una gran noticia: esta tecnología se incluye de serie en toda la gama XV, lo que significa que, aunque nosotros hayamos probado la versión más completa de la gama -XV 2.0 Lineartronic Executive Plus, que cuesta 29.700 euros con promoción incluida-, esta tecnología de seguridad preventiva es accesible desde 21.900 euros -precio del XV 1.6 Lineartronic Sport-.

¿Frenará antes de tiempo? Frenada pre-colisión

Despistes, excesos de confianza o mala visibilidad: son numerosas las ocasiones en las que podemos acercarnos sin control a otro vehículo -o peatón- y reaccionar demasiado tarde. Por eso, esta es quizá una de las funciones más interesantes del EyeSight. ¿Cómo funciona? Las cámaras del dispositivo ven y detectan una posible colisión contra un vehículo u obstáculo; en ese caso y si, por ejemplo, perciben que nuestra velocidad sigue siendo elevada y que nos acercamos al peligro en cuestión, realizará una serie de advertencias para avisarnos -en concreto, mediante la visualización de un mensaje en la pantalla de la instrumentación que nos insta a pisar el freno y una señal acústica intermitente-.

En caso de que la persona a los mandos no reaccione, no realice una maniobra para esquivar el obstáculo o no decelere, sonará un pitido continuo y el dispositivo tomará el control aplicando los frenos de manera automática y regulando la potencia del motor, ya sea para disminuir los daños de la posible colisión o para evitarla por completo.

Este tipo de prueba resultaba muy compleja y arriesgada de llevar a cabo en carretera abierta, pero pudimos efectuarla durante la presentación del modelo, utilizando una pista cerrada y, a modo de obstáculo, un coche de espuma.

La conclusión es que en todas las intentonas, que consistían en acelerar hasta unos 50-60 km/h y dirigirnos hacia el obstáculo sin levantar el pie del acelerador, el frenado precolisión del XV siempre funcionaba de la misma manera, deteniendo el coche a unos pocos centímetros. La prueba se llevó a cabo con una unidad del XV prácticamente nueva, en un día con buena temperatura y el suelo seco.

Con todo, a pesar del funcionamiento perfecto del sistema, la marca hace mucho hincapié en su -amplísimo- libro del usuario de cuáles pueden ser las limitaciones del sistema, sobre todo con el fin de que la gente entienda que este asistente, así como otros que lleva el XV, no dejan de ser ayudas dispuestas a echar un cable al conductor cuando éste comete un error, y no podemos delegar en estos sistemas toda la responsabilidad durante la conducción.

Queda bastante para la conducción autónoma; En el libro del usuario, los ‘deberes’ que subaru le pone a la persona al volante y las limitaciones de estos asistentes lo dejan bien claro

Por ejemplo, comenzando por un asunto tan básico y fundamental como la velocidad, Subaru dice que esta funcionalidad puede hacer su trabajo cuando el vehículo circula a velocidades de entre 10 y 200 km/h, que es un margen amplísimo. También determina la eficacia del dispositivo la diferencia de velocidad entre nuestro coche y el obstátulo que se presenta ante él; si es superior a 50 km/h en el caso de otros vehículos y de 35 km/h cuando se trata de peatones.

Además, también hay una serie de condicionantes que pueden afectar a la ‘visión’ del EyeSight y no le hagan funcionar de manera correcta. Por ejemplo, llevar los neumáticos en mal estado o con la presión incorrecta, si hay condiciones meteorológicas adversas, si se circula de noche o en túneles sin las luces puestas, cuando incide de frente una luz fuerte -el sol durante al atardecer-, si el parabrisas se ha empañado o rayado…

Control de crucero adaptativo: olvídate de los pies

Este sistema toma como punto de partida el clásico control de velocidad tan habitual en los coches desde hace décadas: el conductor establece una determinada velocidad y el coche la mantiene sin intervención del conductor.

Ahora bien, cuando hablamos de sistema ‘adaptativo’, hacemos referencia a que el coche también es capaz de frenar si las circunstancias del tráfico lo requieren y de volver a acelerar hasta la velocidad prefijada por el conductor cuando, de nuevo, hay vía libre.

El del Subaru XV es capaz de funcionar a velocidades de entre 0 y 180 km/h -aunque para fijar una velocidad inicial hay que rodar a 30 o más km/h-… y, por supuesto, lo puede llevar porque dispone de cambio automático para que el coche pueda ‘hacerlo todo’.

Nuestra prueba práctica la llevamos a cabo siempre por autopista con límite de velocidad de 100 km/h, en los alrededores de Madrid, tanto de día como de noche y con tráfico ligero, combinado con pequeñas retenciones.

Para ponerlo en funcionamiento se usa la piña de mandos ubicados en el brazo derecho del volante; en primer lugar, activaremos el dispositivo pulsando el interruptor denominado ‘Crucero’… algo que sólo es posible si todas las puertas del coche están cerradas, el conductor lleva el cinturón de seguridad abrochado, el cambio automático está en modo ‘D’ o ‘M’ y no se está pisando el pedal del freno. Una vez que circulamos a una velocidad que queremos mantener, presionaremos la tecla RES/SET -hacia arriba o hacia abajo- y el control de crucero comienza a funcionar.

Tiene mérito que dos cámaras hagan el trabajo de un buen radar. Queda comprobado que su vista es excelente

El sistema mantiene a la perfección la distancia cuando se encuentra por delante un vehículo que circula más despacio -siempre que eso sucede, se puede ver tanto en el display de la instrumentación como en el ubicado en la parte superior de la consola central un gráfico que muestra esa situación, acompañada de un breve ‘bip’-; dicha distancia de seguridad es regulable en cuatro niveles, que van de 15 metros -circulando a 40 km/h- hasta los 60 metros -si nos movemos a 100 km/h o más-.

Si el coche que circula por delante comienza a decelerar o si nos encontramos frente a nosotros un atasco o retención, el XV también pierde velocidad y llega, incluso, a detenerse… llegando a hacerlo con contundencia. Si la parada es prolongada, llega a activarse el stop/start y se acciona el freno de mano eléctrico; cuando el coche que nos precede vuelve a moverse, el Subaru no lo hará hasta que o accionemos ligeramente el pedal del acelerador o el mando que regula la velocidad y que está situado en el volante.

¿QUÉ LÍMITES LE PONE SUBARU A ESTA FUNCIONALIDAD?
Curiosamente hay muchas relacionadas con los neumáticos; por ejemplo, su funcionamiento puede no ser el correcto si estos no llevan la presión adecuada, si hemos sufrido un pinchazo y hay que colocar la rueda de emergencia, si no llevamos ruedas con la medida adecuada, si se ha modificado la suspensión… También puede afectar que no llevemos limpios los faros, si llevamos exceso de carga…

La marca también comenta que el control de crucero adaptable se ha pensado para funcionar sobre todo en autopistas, autovías… pero que no es aconsejable para carreteras normales -suelen tener mayor número de curvas sinuosas en las cuales el sistema pierda de vista al coche que lleva delante y por el cual ajusta su velocidad-, circulación en ciudad…

¿UNA CURIOISIDAD?
Si el coche de delante pierde velocidad, el nuestro también… pero si, además, el coche que nos precede frena y se encienden las luces que así lo indican, el XV lo hará con mayor inmediatez -que es una de las ventajas que permiten las cámaras del Subaru, en lugar de los tradicionales radares-.

Si te sales, te da un toque

La tercera misión del EyeSight es controlar que, en caso de despiste, por un fallo de percepción o quizá por cansancio, el conductor no se salga del carril por el que circula, lo cual podría hacer que invadiese otro carril o se saliera directamente de la carretera.

El sistema que lleva el XV no sólo advierte -lo hace con tres breves pitidos y un mensaje de advertencia en la instrumentación- sino que también interviene sobre la dirección realizando pequeñas correcciones para alejar al coche de las líneas que delimitan el carril.

Y es que esa es la referencia que usa el Subaru para saber que nos podemos salir de la trayectoria idea: sus dos cámaras leen las líneas del asfalto para situarnos.

Este sistema se activa a partir de 60 km/h -al igual que el sistema de frenado precolisión se puede desactivar desde dos botones situados en el techo, junto al retrovisor interior- y en nuestras pruebas hemos comprobado que lee las rayas a la perfección, incluso las de las zonas de obras -aunque en el manual se asegura que el coche no lee las líneas amarillas-.

En cuanto a su forma de actuar, difiere de la de sistemas como los de Seat, VW, Mercedes: estos últimos lo que hacen es mantener el coche dentro del carril y lo más centrado posible, mientras que el del XV es como una ‘red de seguridad’ que sólo entra en acción cuando el coche ‘se abalanza’ contra la línea que delimita el carril o cuando la está pisando.

En ese momento es cuando realiza una corrección sobre el volante, para enviar al coche hacia dentro del carril. Lo que ocurre es que, a veces, esa maniobra te envía hacia el otro borde del carril, creando el efecto ‘icono de salvapantallas’. En cualquier caso, como decimos, la ayuda del sistema para evitar un mal mayor por un despiste es inestimable y si lo vemos desde ese punto de vista no hay que ponerle ninguna objeción.

De hecho, cuando luego conduces un vehículo que no lleva este sistema, a veces echas de menos esa mano invisible que te guía y logra que conduzcas con mayor seguridad.

Al igual que los otros dispositivos, Subaru quiere dejar claro que existen limitaciones en su funcionamiento y que la última palabra sobre la conducción siempre es responsabilidad de quien se encuentra tras el volante.

Así, comentan que el sistema y en concreto las cámaras del EyeSight sólo leen líneas de la carretera, de tal manera que si una vía no las tiene, por muy delimitada que esté por el bordillo de una acera o un murete, el dispositivo no funcionará de manera correcta. Tampoco entrará en funcionamiento si bajamos de 50 km/h, cuando se activa alguno de los intermitentes, si tomamos una curva que tenga un radio igual o inferior a 300 metros -es decir, curvas prolongadas y que implican un cierto giro de volante- o si se está pisando el freno.

Si te confundes de pedal, te para los pies

Es una situación quizá no muy frecuente, pero que puede suceder -sobre todo en modelos con cambio automático-: el conductor selecciona marcha adelante en vez de marcha atras y pisa con cierta brusquedad el acelerador, por lo que el vehículo se ‘abalanza’ hacia lo que tenga frente a él. Para evitar los riesgos de esta situación, Subaru cuenta con lo que llama ‘gestión anticipada del acelerador’.

Su forma de actuar es sencilla y bien pensada; de nuevo, las cámaras del EyeSight son las que están atentas a todo y en este caso lo que hacen es detectar que, por ejemplo, estás aparcado frente a una pared -también detecta vallas, puertas de cristal, incluso un espejo: toda aquella superficie con un patrón uniforme-.

Si percibe que para salir del aparcamiento te confundes y en vez de marcha atrás, pones ‘D’, el sistema permanece atento para que cuando aprietes el pedal derecho, este dispositivo haga sonar cinco breves pitidos al tiempo que corta la respuesta del motor, evitando que tu coche ‘salga disparado’ contra la pared.

¿UNA CURIOSIDAD QUE REFLEJA EL MANUAL DE INSTRUCCIONES?
Comentan que el este sistema sólo funcionará si, en efecto, detecta un obstáculo delante. “Sin embargo, esta función no reducirá la aceleración en los casos en los que no se detecta un obstáculo, por ejemplo, cuando de aproximas a un precipio”.

Si echan a andar… te pega un toque

Que el Subaru tenga buena vista también puede ser útil para conductores despistados. De hecho, una de las funciones del EyeSight es perfecta para todos aquellos usuarios que, tal vez cansados de largas esperas durante los atascos diarios, se dedica a hacer otras tareas entre parada y parada en medio de la retención… y tardan mucho en darse cuenta que la fila de coches delante de él a echado a andar, generando a su vez mayor lentitud de quienes vienen por detrás.

Para evitarlo, las cámaras estéreo del XV perciben si el coche que va por delante de nosotros se está alejando… y si nota que nosotros no ‘le seguimos’ -apenas concede un par de segundos de margen- nos lo advierte con una señal y un mensaje en la instrumentación que parpadea.

Lo que aún puede mejorar

No hay muchas pegas que ponerle al sistema de Subaru; se nota que llevan años perfeccionándolo y sus tareas principales las lleva a cabo de manera muy correcta. Está claro que dos cámaras ven más que una y que pueden hacer igual de bien las tareas que en el resto de las marcas se les suele encargar a sensores y radares.

Sería perfecto si, próximamente, los ingenieros de Subaru también logran que EyeSight aprenda a leer las señales de la carretera -las de límite de velocidad, prohibido adelantar o dirección prohibida-, para mostrárselas al conductor y, así, añadir más funcionalidades.

También podría añadirse una función mediante la cual las cámaras del XV, que está claro que maneja gran cantidad de información visual, estuviera complementadas con un software para el manejo de la dirección que le permitieran mantenerse por la parte central del carril, en lugar de sólo evitar posibles salidas del mismo.

Tecno-curioso

El XV puede incluir faros adaptativos, sistema que en Subaru se conoce como SRH. Pues bien, Subaru es de las pocas marcas que permite desconectar su función mediante un mando físico, colocado a la izquierda del volante.

Que para conectar nuestro teléfono vía Bluetooth con el sistema multimedia, este modelo dispone de tecnología NFC, de tal manera que la tarea de acoplar coche y smartphone es más sencilla que en otros vehículos: en cuanto nuestro aparato tenga conectada esta red inalámbrica, el XV la detectará y nos pedirá permiso para emparejarse, sin tener que introducir clave alguna.

VALORACIONES
Conectividad
6
Asistentes de conducción
8
Tecnologías de confort
6
Tecnologías de entretenimiento
6
App
4
B. Rozas
Apasionada del movimiento, tenga la forma que tenga. Transportarme es un sueño. Los automóviles son los que mejor lo expresan. Periodista, conductora, correctora. Saber cada día un poco más y contarlo. HackerCar es el medio ideal para continuar creciendo.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.