Hackerstyle

BMW cree que sus coches son lienzos

El arte busca -y acaba siempre encontrando- infinitas formas de expresarse. Por ejemplo, la carrocería de un coche puede ser el lienzo perfecto.

Imagen frontal del BMW M1 Art Car pintado por Andy Warhol

Si quieres que una conversación cualquiera entre amigos se transforme en un torrente de divagaciones -a cada cual más inusitada-, basta con lanzar una pregunta como, por ejemplo, «¿qué es el arte?».

Ahora, para salir de este ‘lío’, vamos a tomar la vía teórica. El arte, como tal, es una manifestación de sentimientos. Una llamada de atención que, a veces, no se comprende. Y es que lo que el artista percibe como arte… puede no serlo para el espectador, y viceversa.

Pero hoy toca hablar de una peculiar expresión artística que, sabemos, gozará de la aceptación de todos vosotros. Nos referimos a BMW y su -ya extensa- colección de modelos con decoraciones únicas: sus llamados ‘Art Cars’.

Pinceladas con olor a gasolina

La historia de esta curiosa tradición tiene su origen en la extravagancia de un ‘gentleman driver’ de la firma bávara. En 1975, Hervé Poulain se disponía a participar en las 24 Horas de Le Mans con su 3.0 CSL del Grupo 5.

Sabía que no sería el más rápido, lo suyo eran los negocios. Pero sí quiso que su coche peleara por tener más estilo que ninguno. Así que le encargó a un artista amigo –Alexander Calder– un nuevo diseño, dándole total libertad. El resultado final sorprendió especialmente a la marca, que vio en ello una oportunidad publicitaria única.

A partir de entonces, los pinceles más cotizados de cada tiempo peleaban por la oportunidad de exhibir los productos de sus mentes sobre la chapa -o la fibra- de las máquinas alemanas: Roy Lichtenstein, Frank Stella… Todos querían ser el pintor de los campeones.

Sin duda, el más famoso de todos estos nombres fue el de Andy Warhol. El genio del ‘pop-art’ coincidió, a finales de los setenta, con la mayor expresión competitiva de BMW: el M1.

Imagen posterior del BMW M1 Art Car pintado por Andy Warhol

La versión de Grupo 4 de este deportivo -que llegó a tener su propia copa de circuitos, llamada ‘Procar’- recibió el cariño del famoso dibujante de la sopa Campbell’s. Tan sólo necesitó treinta minutos para realizar una pintura que, en la actualidad, cumple ya cuarenta años.

Como buena tradición, la saga de los Art Cars todavía no ha conocido el final. Ya no se emplea pintura -sólo vinilos-, pero el espíritu permanece intacto. Y tal es su influencia, que sus rivales ya hacen algo parecido…

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.