Prueba a fondo

Renault Bose R-Link 2

Los sistemas de audio avanzados se han popularizado en los últimos tiempos. Ahora, marcas generalistas como Renault cuentan con opciones de primer nivel. ¿Qué ha hecho el especialista americano con el Talisman? ¿Merece la pena pagar el precio de este extra?

Imagen del salpicadero de un Renault Talisman

Antes de empezar, qué debes saber sobre el Bose R-Link 2:

Que es la segunda -y última- versión del conocido sistema multimedia de la marca francesa: el “Renault Link” lleva ya varios años con nosotros. Apareció por primera vez en 2013 con el eléctrico Zoe y, desde entonces, se ha convertido en equipo estándar de los salpicaderos del rombo. Junto a las funciones de audio, navegación y telefonía manos libres ofrece también servicios conectados y una tienda con aplicaciones.

Que es uno de los pocos con pantalla vertical: el R-Link 2 sigue el -no muy frecuentado- camino de Tesla o Volvo, colocando la información en un ‘display’ -de 8,7 pulgadas- más alto que ancho. Pero a diferencia de aquéllos, algunos modelos de la firma –como el recién renovado Kadjar- lo pueden llevar también a la forma tradicional, en horizontal.

Que el sistema de sonido Bose, objeto de esta prueba, es un opcional disponible en varios vehículos de la gama como el Megane o la Espace. Para esta ocasión hemos contado con un Talisman Initiale París, que lo incorpora de serie. En otras versiones de esta berlina es un extra que vale 864€, según el configurador.

«El sistema Bose del Talisman ofrece una experiencia envolvente, diseñada para ‘sumergirte’ en la música con independencia del asiento que ocupes».

Desde siempre, los amantes de la música han buscado constantemente la mejor calidad de sonido posible. No en vano, los equipos llamados de ‘alta fidelidad’ -que comenzaron a venderse a finales de los años cincuenta- se diseñan y construyen con un especial mimo, empleando los mejores materiales para asegurar una experiencia auditiva inigualable.

Sin embargo, estas instalaciones suelen formar parte del salón de casa, lo cual reduce su uso a los momentos de tiempo libre que tenga su dueño. Conscientes de esta realidad, las primeras marcas del sector colaboran con los fabricantes de automóviles para llevar este placer a un lugar en el cual pasas buena parte de tu vida: el habitáculo de tu coche.

Y en los últimos años, estos acuerdos -que antes eran patrimonio exclusivo de los segmentos ‘premium’- se han extendido a otros más generalistas. Hasta tal punto que, hoy por hoy, cada constructor del mercado tiene uno o varios ‘audiosocios’ para equipar sus productos.

Una de las más prodigadas en estas lides es Bose, una compañía estadounidense que -para los entendidos en la materia- no necesita presentación. Su entrada en el mundo del automóvil se produjo en 1983 cuando el Cadillac Seville estrenó un sistema con su firma, desarrollado específicamente para adaptarse a la acústica de su interior.

Un recital sobre ruedas

En la actualidad Renault cuenta con su ‘savoir faire’ para varios de sus modelos, entre ellos el Talisman. En la berlina del rombo, Bose ha creado una instalación con 11 altavoces y dos ‘subwoofers’ que produce una potencia aproximada de 500 watios. Su colocación en el habitáculo es muy acertada, especialmente los de ‘doble vía’ situados en la bandeja trasera.

Más allá de los fríos números, este montaje ofrece una experiencia envolvente diseñada para ‘sumergirte’ en la música con independencia del asiento que ocupes. De ello se encarga su procesador, que incorpora interesantes tecnologías.

Detalle de un altavoz del sistema Bose del Renault Talisman

Una de ellas -denominada Centerpointtoma de la fuente los dos canales del sonido estéreo y los multiplica, para después distribuirlos por todos los rincones del interior. Con esto consigue que, al escuchar tus canciones favoritas, tengas la sensación de estar sentado junto al artista en el estudio… o en primera fila del concierto.

Al oído deberías notar una gran claridad, que te permitirá distinguir sin error cada una de las líneas instrumentales del tema. E, incluso, es posible que descubras matices nuevos en piezas que llevas escuchando toda tu vida.

Otra cualidad que denota sus buenas hechuras es el volumen. A pesar de que cuenta con hasta 40 niveles, apenas necesitarás una cuarta parte para sentirte ‘arropado’ por las notas, especialmente las más graves. Si lo subes a tope –siempre bajo tu responsabilidad-, acabarás sintiendo que la música te ‘roba’ espacio físico. En cualquier caso, las transiciones entre estos ‘escalones’ no podrían ser más suaves.

Pero un buen equipo, por sí solo, no llega muy lejos sin una acústica cuidada. Y en un coche en marcha, estás siempre sometido a dos fuentes de ruido: el motor y el tren de rodaje. El sistema del Talisman trata de solucionar este problema con la tecnología Active Sound Management.

Ésta cumple con dos objetivos. Por un lado, emite frecuencias que anulan ciertos sonidos parásitos del propulsor y sus transmisiones. Y, al contrario, también afina y armoniza su ‘voz’ para conseguir un timbre característico que te permita reconocer tu coche con los ojos cerrados. En nuestra prueba, esta función cumplió con creces: desde dentro -y con las ventanillas cerradas- apenas se oían los 225 CV del 1.8 TCe de nuestra unidad.

Por otro lado, merece la pena destacar la excelente calidad del material aislante presente en las puertas -bastante pesadas al tacto- y el salpicadero. Desde fuera, con el vehículo cerrado pudimos comprobar que la música prácticamente ‘no tiene escapatoria’ al exterior.     

Abierto a todo

Un rasgo de este equipo que nos ha encantado especialmente es la gran cantidad de fuentes que admite. Empezando por la tradicional radio, que ofrece una gran calidad de recepción. Además, como detalle curioso, gracias a su buen aprovechamiento de la información RDS es capaz de mostrar no sólo el nombre de la emisora, sino también el del programa que estás escuchando.

Pantalla de la radio en el R-Link 2

Con dos puertos USB junto al selector del cambio, no podrás resistir la tentación de conectar una unidad de memoria para disfrutar de tus MP3 o FLAC. Aunque, si quieres disfrutar de mucha música con comodidad, ni lo dudes: acopla tu iPod.

Una vez lo hagas, tendrás acceso -por medio de la interfaz en la pantalla- a todo su contenido, incluyendo tus listas de reproducción. El menú te mostrará -siempre y cuando estén grabados en los propios archivos- toda la información del tema, y la carátula del álbum. Por lo tanto, lo único que te quedará por hacer es guardar bien tu dispositivo… y cerciorarte de que el cable de conexión no te molesta para conducir.

Si tu reproductor es más ‘tradicional’, cuentas también con un conector auxiliar. La desventaja es que tendrás que ‘trastear’ con él cada vez que quieras cambiar de canción, ya que únicamente dispondrás de la amplificación del sistema. Sólo por las distracciones que puede provocar, es la opción menos recomendable de todas.

En otro orden de cosas, el R-Link 2 también admite vídeo -con el coche parado, por supuesto- e imágenes. Sobre estas opciones no hay mucho más que añadir, ya que no son el objeto central de nuestra prueba. Aunque, a decir verdad, este Talisman no parece mal candidato para utilizarlo como ‘minicine’…

Como cierre de este apartado cabe mencionar que, a pesar de la gran variedad de formatos que soporta, apenas existen diferencias apreciables de calidad entre los que emplean compresión con pérdida y los que no. Un magnífico trabajo por parte del procesador de sonido, que logra sacar el máximo partido de cada fuente.

Ecos del pasado

Y es que este ‘cerebro’ es el dueño y señor del sistema. Al comenzar nuestra prueba, nos sorprendió que un equipo así tuviera tan pocas opciones en su menú de ajustes. Esto se debe a que buena parte de ellas -como, por ejemplo, la adecuación del volumen a la velocidad del vehículo- están automatizadas.

Las que sí te deja modificar son dos: el nivel de amplificación para graves y agudos, y el balance de los altavoces. Este último tiene un submenú –muy similar al del VW Touareg que probamos recientemente– con un cursor virtual, para que puedas personalizarlo a tu gusto.

Pantalla de ajuste del balance en el R-Link 2

¿Tiene este equipo Bose algún defecto? Lamentablemente, sí. Y además, en un punto tan importante como la ergonomía: alguien que no conozca los menús del R-Link 2 necesitará tomarse un poco de tiempo para familiarizarse con ellos.

Por su parte, los mandos del volante sufren del mismo mal. Acostumbrados a otras marcas, el hecho de que tengas que buscar los botones del volumen en el control satelital te lleva, por lo menos, 30 años atrás en el tiempo. Y aunque funciona perfectamente, es un legado de los tiempos del R-25 que no puede disimular su obsolescencia.

En resumidas cuentas: a pesar de estos pequeños inconvenientes, el sistema Bose del Talisman es una opción que recomendamos al 100% si estás pensando adquirir este modelo. Su planteamiento, sus tecnologías y su buena factura convertirán cada trayecto en un auténtico Nirvana para tus oídos.

VALORACIONES
Prestaciones y experiencia acústica
9
Tecnologías de sonido
9
Compatibilidad con formatos y soportes
8,5
Posibilidades de ajuste
8
Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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