Ataques

Así pueden usar tu coche para ‘apagar’ una ciudad

Cuando enchufas tu vehículo eléctrico a un poste de carga, se genera información muy valiosa para atacar la infraestructura energética… El estudio de un equipo de especialistas de Nueva York explica cómo le puede servir a un hacker malicioso para generar daños.

Puede que nunca te hayas parado a pensarlo, pero las estaciones de carga de los vehículos eléctricos constituyen todo un punto de conexión entre los coches y el suministro energético de una ciudad…

En consecuencia, tienen el potencial para convertirse en puertas de entrada de los hackers maliciosos en dicha red. Así lo ha alertado en un artículo científico un equipo de investigadores de la Escuela de Ingeniería Tandon, dependiente de la Universidad de Nueva York.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores emplearon datos de diversos organismos oficiales sobre el uso de las estaciones de carga en Manhattan. También consultaron información sobre la configuración de la infraestructura energética en la isla. Con estas cifras en la mano, calculan que bastaría con que 1000 vehículos se estuvieran cargando simultáneamente para que un ciberataque provocara un apagón de enormes dimensiones en la ciudad. No hay que olvidar que, en los últimos tiempos, las redes de suministro eléctrico ya han sufrido ataques a manos de hackers: Fue el caso en Ucrania en el año 2015.

Todo lo que revelas cuando cargas tu eléctrico

Para el profesor asistente Yuri Dvorkin, del Departamento de Ingeniería Eléctrica e Informática, su estudio es una llamada de atención a las autoridades. Éstas deberán tratar de proteger la información creada en la conexión entre el usuario y la estación de carga.

Cuando enchufas tu coche eléctrico a uno de estos postes, se generan datos como la localización del usuario, el tiempo de carga o la cantidad media de energía suministrada en esa instalación. La información sobre el uso de energía se transmite a través de aplicaciones de terceros, con claras vulnerabilidades. Si un hacker la interceptara, podría manipular la demanda de electricidad en esa estación, provocando inestabilidad en la red y dejando a barrios enteros sin suministro.

Además, aunque la información sobre la infraestructura energética de Nueva York es de difícil acceso, no es imposible. Juntando documentos públicos sobre los estándares de la industria, se pueden reproducir las características clave y crear modelos fieles de muchos de sus componentes.

¿Cómo de real es la amenaza?

Dvorkin afirma que cualquier hacker con conocimientos de estudiante de informática puede realizar un ataque como el que describen. Al menos, los investigadores también reconocen que el actual parque de eléctricos no está tan concentrado en un lugar como para generar los peores escenarios. Sin embargo, estiman que la situación descrita podría materializarse conforme aumente su número en las carreteras.

En la actualidad, no existe ningún protocolo específico para proteger los datos de las estaciones de carga ante posibles ciberataques. Sin embargo, en EE.UU., los especialistas en ciberseguridad ya han pedido a todos los implicados que se pongan manos a la obra y proporcionen pautas para prevenirlos.

Ésta es una asignatura pendiente para fabricantes de coches, de componentes para estaciones de carga, desarrolladores de apps, autoridades federales…  De hecho, la investigación de Dvorkin y sus colegas ya ha sido financiada con ayudas de la Fundación Nacional de Ciencia y del Departamento de Energía estadounidenses.

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