Tecnología HC

Así influye la temperatura en la batería de un eléctrico

A diferencia del repostaje de combustible, la recarga eléctrica es muy sensible a la acción de los elementos. Esto es lo que ha ideado Porsche para paliar el problema.

Imagen de un cálculo predictivo de temperatura en la batería de un coche eléctrico

Hoy por hoy, si encuentras un surtidor de combustible en medio de la nada, estás salvado. No importa si aquél está en medio de un desierto -bajo un sol de justicia- o bajo una tormenta de nieve. No obstante, todo hay que decirlo: la tecnología actual de alimentación e inyección ha dejado atrás inconvenientes de épocas pretéritas como, por ejemplo, los copos de ‘cera’ que crea el gasóleo a baja temperatura.

Sin embargo, no ocurre lo mismo con un coche eléctrico. Por muy rápido que sea el cargador, la electricidad genera una cantidad de calor que afecta a su capacidad de recarga. Este fenómeno físico -que es inapelable, y que puedes comprobar la próxima vez que enchufes tu smartphone a la corriente- influye sobre el tiempo que la célula tarda en recuperar esa energía perdida.

Imagen frontal del Porsche Taycan Turbo

De este modo, cuanto más ‘caliente’ esté, más lenta -y menos eficiente- será la recarga. Marcas como Porsche -en su conocido Taycan– ya incluyen sistemas que realizan ciclos constantes de refrigeración mediante ventiladores, los cuales insuflan aire sobre las celdas. Eso sin contar, por supuesto, con sus mecanismos de aerodinámica activa, que crean corrientes a este efecto mientras el coche se desplaza.

Anticiparse al problema

Pero los de Stuttgart quieren llegar más lejos aún. Y, por ello, su departamento Porsche Engineering trabaja en un controlador predictivo para la gestión de esta funcionalidad. Según sus creadores, esta tecnología asegurará que las baterías estén siempre a su temperatura óptima cuando el coche llegue al punto de carga. Con esto, el tiempo necesario se asemejará más al ideal teórico, independientemente -que ésa es otra- de las condiciones climatológicas.

Su secreto para lograrlo es que puede detectar con suficiente antelación las posibles operaciones de carga. Es decir, que emplea los datos del navegador -junto a los de la velocidad y el nivel de batería- para ‘pre-enfriar’ o precalentar la batería si te aproximas a un cargador. De este modo, la temperatura idónea para la recarga está garantizada… en el caso de que decidas parar ‘a por electrones’.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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