Tecnología HC

Así han sido los 15 años que cambiaron a Lexus

Aunque pueda parecer lo contrario, unos pocos años de distancia entre dos máquinas pueden suponer todo un mundo en lo tecnológico. Esto es lo que ocurre cuando colocas frente al espejo un Lexus de ayer... y uno de hoy.

Otra imagen de la comparativa Lexus entre UX UX 250h y RX 400h

No son pocas las voces que advierten que, quizá, la industria automotriz camina más deprisa de lo que realmente puede en el camino de la electricidad. Algo de razón no les falta: muchas marcas han pasado de apenas ‘gatear’ -léase ensayar con microhíbridos– a querer ‘correr’ presentando eléctricos puros en menos de un año.

Tal vez, las ‘prisas sostenibles’ de los poderes públicos -sobre todo, a nivel europeo- tengan la mayor parte de la culpa. Pero tampoco excusa a estos fabricantes sus precipitadas decisiones. Si seguimos una progresión lógica desde el motor de combustión hasta el puramente eléctrico, la hibridación es el inevitable paso intermedio. Un paso que, a su vez, cuenta con sus propios escalones evolutivos.

A modo de demostración, a Lexus se le ha ocurrido enfrentar su último exponente de tecnología híbrida -el UX 250h- con el modelo que estableció a la firma nipona en el camino del ‘lujo eco’: el primigenio RX 400h.

La tecnológica huella del tiempo

Si bien ambos modelos comparten un esquema común -la ayuda de un motor eléctrico para la propulsión-, las cifras que arrojan al respecto no pueden ser más diferentes. Empezando por aquellas que revelan la eficiencia, el UX logra con sólo 135 kW -de potencia total- mantener un consumo medio WLTP de 5,3 l/100 km. Amén de, por supuesto, unas emisiones de CO2 de 102 g/km. Frente a estos guarismos, el gargantuesco V6 del ‘viejo’ RX muestra unos algo peores -8,1 l/100 km y 192 g/km- pero, para ello, necesita no menos de 200 kW de potencia.

Imagen de la comparativa Lexus entre UX UX 250h y RX 400h

No en vano, hablamos de tres lustros de mejoras constantes. Y repletos de pequeños avances -especialmente, en las unidades de control y su software- que permiten a Lexus demostrar la buena optimización que ha realizado de esta tecnología.

Por ejemplo, los motores eléctricos aportan un 200% más de fuerza, siendo también la mitad de grandes que al principio. Las baterías modernas son hasta un 50% más ligeras, con unas dimensiones un 60% menores. Por otro lado, las unidades controladoras consiguen ahora reducir las pérdidas de energía hasta en un 80%. Es decir: tras casi dos décadas de evolución, los híbridos aprovechan mejor la electricidad, la almacenan en menos espacio y ayudan -más y mejor- al funcionamiento de la combustión.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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