La marca china XPENG está dando que hablar desde su llegada a los mercados europeos, y no solo por sus modelos eléctricos, sino por la rapidez con la que evoluciona su software. Su última actualización, XOS 5.8.7, profundiza en esa idea de que un coche puede mejorar con el tiempo sin pasar por el taller, cuando hasta ahora lo que ocurría con cualquier automóvil era que, según salía por la puerta del concesionario, comenzaba a quedarse desactualizado.
La compañía describe esta versión como un paso más en su estrategia de «mejora continua de los vehículos que ya están en la carretera», y lo cierto es que incorpora avances tangibles tanto en lo relacionado con los asistentes a la conducción como en el ecosistema digital del vehículo.
Comenzando con la optimización de los conocidos como ADAS, XPENG ha ajustado el funcionamiento tanto el control de velocidad adaptativo -ACC por sus siglas en inglés- como el sistema de centrado de carril -LCC-, con el objetivo de que ambos ofrecan respuestas más suaves y predecibles; no hay que olvidar que ambos sistemas funcionando al unísono son capaces de ofrecer un nivel 2 de conducción autónoma.
Según el comunicado oficial, estas mejoras «reducen la desaceleración innecesaria, mejoran la estabilidad dentro del carril y minimizan las correcciones menores de la dirección en carreteras rectas». En la práctica, esto se traduce en una conducción más natural, con menos intervenciones bruscas y una mayor sensación de tener todo ‘bajo control’ en trayectos largos. Las alertas de salida de carril también han sido ‘refinadas’ para resultar más precisas y oportunas, algo especialmente útil en vías rápidas.
La experiencia en el interior del vehículo también recibe una puesta al día. El sistema de infoentretenimiento responde ahora con mayor rapidez, y la conectividad con los protocolos Apple CarPlay y Android Auto es más estable, reduciendo los ‘microcortes’ que algunos usuarios habían reportado. La propia instalación de las actualizaciones OTA -que se realiza con la ayuda de una conexión Wi-Fi y que, por tanto, se pueden llevar a cabo en cualquier lugar del mundo donde haya cobertura de red- también se ha acelerado, lo que disminuye el tiempo en el que el vehículo debe permanecer detenido durante el proceso.
Por otro lado, XPENG ha ampliado además las aplicaciones para Europa que vienen embarcadas en la parte multimedia. Así, la plataforma de streaming Disney+ ofrece ahora una reproducción más estable, mientras que el karaoke integrado sin micrófono -Karafun, que es muy valorado por el público asiático- mejora la calidad de audio para una experiencia más inmersiva. Son detalles que refuerzan la idea de que el coche es también un lugar de ocio, especialmente durante las recargas o las esperas.
La compañía subraya que el desarrollo de XOS 5.8.7 ha contado con la participación de alrededor de 200 usuarios europeos, que probaron la actualización en distintos entornos de conducción. Este enfoque ‘colaborativo ‘de colaboración’ encaja bien con la filosofía de XPENG, que concibe sus vehículos como plataformas tecnológicas en constante evolución. La actualización llegará progresivamente a los G6, G9 y P7 a lo largo del año, no implicando ningún tipo de coste para el usuario.
Las actualizaciones y su papel para ciberproteger los vehículos
Las actualizaciones OTA -siglas de Over The Air, es decir, las que se descargan e instalan de forma inalámbrica- se han convertido en una herramienta clave para mantener un vehículo seguro y actualizado. No solo añaden funciones nuevas -como hemos visto en el caso de los XPENG-, sino que corrigen fallos, refuerzan la protección frente a vulnerabilidades y mejoran la estabilidad del sistema. En un coche moderno, donde ya hay una buena parte de las funciones que dependen del software, estos parches son tan importantes como una revisión mecánica.
Sin embargo, como ocurre con cualquier dispositivo conectado, es fundamental que el proceso sea seguro. Tal y como nos recuerdan los expertos del Área Técnica de la empresa EUROCYBCAR -cuya CEO y fundadora es Azucena Hernández-, la primera regla es sencilla: solo instalar actualizaciones oficiales, enviadas directamente por el fabricante.
Los vehículos de marcas como XPENG verifican de manera automática la autenticidad del software antes de instalarlo, pero el usuario también puede contribuir evitando redes Wi-Fi públicas o desconocidas. Si la descarga requiere conexión externa, lo ideal es usar la red doméstica o el punto de acceso del propio móvil, que ofrece un entorno más controlado.
También conviene mantener activadas las opciones de seguridad del vehículo -como la verificación de integridad del software- y evitar cualquier manipulación del sistema operativo del coche. En caso de duda, lo más prudente es esperar a que el fabricante confirme la disponibilidad de la actualización o consultar directamente al servicio técnico.
Las OTA son, por tanto, una herramienta muy interesante para mantener un coche al día, pero, como en cualquier entorno digital, la ciberseguridad empieza por un uso responsable y por confiar únicamente en los canales oficiales.














