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Así es el yate que tiene algo -o mucho- de Cupra

Una tendencia entre las marcas 'aspiracionales' es conseguir extender su nombre -y su estilo- más allá de los coches. Así lo hace Cupra con este curioso proyecto.

Imagen del Cupra De Antonio Yachts D28 Formentor en el puerto

Cuando una empresa adquiere la entidad suficiente -llámese influencia, capital o simple tamaño- se convierte en marca. Y, una vez alcanza este estatus, añade la necesidad de ‘trascender’ a sus múltiples metas.

Esto es, lograr que su identidad se convierta en simbólica, y perdure tanto en el tiempo -creando tradición- como en el espacio, convirtiéndose en la forma de definir el mismo producto que fabrica… o bien, extrapolando su ‘savoir faire’ a otros productos y facetas.

Dicho proceso suele llevar varias décadas… pero, en el mundo de la automoción, las llamadas marcas ‘aspiracionales’ se afanan en ‘acelerarlo’, lanzándose a colaborar con otras compañías… o probando suerte en otras disciplinas.

Deportividad pasada por agua

Como firma imbuida en esta búsqueda por ‘universalizar’ su filosofía, Cupra es ya una habitual en estas curiosas ‘features’. A pesar de su juventud, la española ya se ha descolgado con varios eventos fuera de lo común, por no hablar de su ‘sello’ en una pequeña colección de moda.

Imagen de Wayne Griffiths con el Cupra De Antonio Yachts D28 Formentor

Ahora, su siguiente desafío es un vehículo… pero que carece de ruedas. En colaboración con el armador De Antonio Yachts, acaba de presentar el D28 Formentor. Se trata de una embarcación recreacional de más de ocho metros de eslora, cuya estética está fuertemente inspirada en el crossover del mismo nombre.

Tanto que, además de la nomenclatura -y el siempre presente logo-, encontramos algunos de los rasgos que popularizó el modelo desde su ‘concept’ como, por ejemplo, la tonalidad ‘Azul Petróleo’ que decora el casco. Tampoco escasean los detalles en carbono, especialmente en el puente de mando.

Imagen del Cupra De Antonio Yachts D28 Formentor y un Cupra Formentor

La cubierta está conformada por un único nivel, reservando una zona con asientos y mesas -para largas charlas durante la travesía- y una superficie en la popa a modo de ‘solarium’. Suficiente para -con el permiso del Covid- montar a bordo una fiesta íntima de hasta diez invitados.

Evidentemente, para llevar el nombre de Cupra, no basta con todo esto. Hace falta, además, ser rápido… Y este yate lo es, gracias a los 400 CV de sus motores… y su diseño en forma de ‘V’, el cual le permite ‘cortar’ las olas a una velocidad máxima de 40 nudos.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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