Si bien todas las marcas de coches se esfuerzan por crear -y afianzar- seguidores a través del ‘merchandising’, lo de las firmas de lujo es harina de otro costal.
En este rincón -tan elitista él-, todos sus miembros mantienen esa condición de los artistas -y, cómo no, de los artesanos- que les lleva a experimentar con otras disciplinas de producto que no son ‘la suya’. Muy probablemente, a los ‘connoiseurs’ del mundillo se les vendrá a la cabeza el caso -por ejemplo- de Montblanc, la prestigiosa casa de estilográficas metida -de un tiempo a esta parte- a joyera.
Si trazamos un equivalente automovilístico, marcas como Bentley no le andan a la zaga. El constructor británico es ya famoso por sus líneas de complementos, que aúnan la última tendencia en moda con ese -y sólo ése- toque de clasicismo que convierte cada colección en intemporal.
Los aires del mundo
Ahora, su laboratorio Bentley Fragances acaba de lanzar la última propuesta de colonia masculina. Su nombre es Silverlake y -según la firma- «captura el energizante aire del mundo exterior».

Realizada a partir de materiales naturales -de la más alta calidad-, la Silverlake posee -nuevamente, según Bentley- los mismos estándares de calidad que sus coches. Para este trabajo, su joven artista residente -la perfumera Ane Ayo– ha desarrollado una mixtura de varias capas, cada una con una nota aromática diferenciada.
Así, la esencia comienza con notas de un frescor helado, acompañados por efluvios de limón y hierbabuena que transportan a un ambiente montañoso. Seguidamente, los acentos térreos de la violeta la sustituyen por un frondoso bosque, con toques de pimienta rosa y un rastro de lavanda. Por último, una poderosa mezcla de aromas madereros proporciona a la fragancia un rastro duradero sobre la piel.
La botella de colonia de 100 ml -que cuesta unos 76€– reproduce, con sus curvas, las suaves aristas del actual lenguaje de diseño de la gama Bentley. La superficie cristalina guarda perfecta sintonía con la parte metálica, ejecutada en cromo de alta calidad… Y, cómo no, rematada por el logotipo alado de la marca de Crewe.