Empleo y formación

Antes de tocar lo último de VW, tendrás que hacer esto

La formación de los aprendices tiene siempre una pregunta peliaguda: ¿por dónde deben empezar? VW lo tiene claro: poco a poco, desde lo más sencillo.

Imagen de dos aprendices de Volkswagen

En el aprendizaje de una profesión, es primordial empezar a desenvolverte cuanto antes en un entorno de trabajo. Contrariamente a lo que sucede en España, en países como Alemania los ciclos de formación profesional incluyen desde el primer día una jornada laboral, en una empresa real.

Prácticamente todos los principales empresarios germanos colaboran con el sistema educativo, abriendo sus puertas a los jóvenes que desean adquirir un oficio con el cual ganarse la vida. Volkswagen no es una excepción y, por ello, mantiene en la ciudad de Osnabrück una planta que hace las veces de ‘centro de entrenamiento’.

Pero aunque los estudiantes que trabajan en ella buscan perfilarse como técnicos, la marca les anima a empezar por lo más básico -y, también, lo menos tecnológico-. Éste ha sido el caso de dos de sus aprendices. Se llaman Marvin Wiethölter y Fábio Lopes, y su misión ha consistido en resucitar todo un clásico.

Pieza por pieza

La «víctima» no es otra que un Volkswagen 1600 TL, también conocido como ‘Tipo 3’. Este modelo es uno de los derivados más curiosos del famoso ‘Escarabajo’, y se comercializó entre 1961 y 1973 como una alternativa más práctica y mejor equipada que aquél.

Imagen de la carrocería desnuda del VW 1600 TL

Y cuando se trata de una restauración, la rareza del ejemplar es un arma de doble filo. Si consigues completarla, tendrás un coche único. Pero el camino hasta terminarla puede ser muy complicado, especialmente cuando escasean los recambios.

En el caso de nuestros protagonistas, recibieron una de cal y otra de arena. Mientras que algunas piezas comunes entre los VW de la época -como, por ejemplo, los tapacubos de las ruedas- aparecían sin problemas, otras tuvieron que reconstruirse a mano. Y como bien recuerda Fábio, «recibimos la carrocería recién pintada y con un chasis nuevo, pero eso fue todo. Entonces empezamos a aprender los fundamentos, poco a poco».

¿Y qué hacen dos futuros técnicos de automoción -probablemente orientados a vehículos eléctricos- trasteando con un coche antiguo? La respuesta la tiene su supervisor, Marcel Leifer: «aquí es donde los mecánicos aprenden primero el montaje básico de un coche. Así es un poco más simple. Cuando llegan a las líneas de ensamblaje, en la fábrica todo es -naturalmente- más moderno y complejo».

El VW 1600 TL restaurado y funcionando en la feria Techno Classica de Essen

También se permite el lujo de aseverar que «con bastante frecuencia, tenemos aprendices que no quieren abandonar el departamento una vez que entran aquí». Y no es de extrañar: hay clásicos que también tienen ‘su encanto’…

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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