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Amie Dansby: La mujer que abre su Tesla con el brazo

¿Los sistemas de apertura y arranque sin llaves se te quedan cortos? Tal vez te atrevas a llegar al extremo de Amie Dansby, que se ha implantado el chip RFID directamente bajo la piel.

Chip RFID apertura Tesla

Amie Dansby es una ingeniera informática y programadora de videojuegos de Texas. Como tal, es una gran aficionada a las nuevas tecnologías: De ahí que en redes sociales se describa como “fabricante de cosas”. Al adquirir su Tesla Model 3, Dansby se preguntó si habría alguna manera de poder abrir el coche sin llevar absolutamente nada en los bolsillos. Finalmente, dio con una solución que en realidad ya conocía: Implantarse un chip RFID directamente en su antebrazo derecho.

En realidad, Dansby es toda una defensora de implantarse chips subcutáneos: Ya antes de comprarse el Tesla llevaba un RFID en la mano izquierda, para abrir la de su casa. Al coger el teléfono, ese mismo chip conseguía que su smarthpone mostrara automáticamente su web personal como página principal. Por eso, el primer intento de Dansby consistió en tratar transferir la información de la llave del Tesla al RFID… pero se encontró con que el código de Tesla es realmente difícil de ‘hackear’. De modo que estas circunstancias sólo le dejaban una opción: Implantarse el chip original de Tesla bajo la piel.

Cómo meterte una llave dentro del cuerpo

La operación no estuvo exenta de problemas… y no nos referimos al proceso de insertarse el chip. Para hacerlo, Dansby tuvo que disolver la tarjeta de apertura del Tesla en acetona, destruyendo de esta manera su carcasa de plástico. A continuación, hizo lo mismo que los veterinarios cuando insertan chips en las mascotas: Cubrirlo con un biopolímero. El resultado fue una cápsula del tamaño de una pequeña figura de Lego. Inicialmente, los médicos se negaban a ayudarla con estos planes, así que tuvo que acudir a un estudio especializado en modificación del cuerpo.

En este primer vídeo, Dansby proporciona más detalles sobre el proceso. Ahorraremos a los lectores el segundo vídeo porque recoge imágenes reales de la operación, y puede herir sensibilidades…

El resultado tampoco es precisamente una maravilla… El alcance del RFID es reducido, por lo que Dansby tiene que acercarse mucho a su Tesla Model 3 para que se abra automáticamente: No funciona a más de 25 mm de distancia del vehículo. Sin embargo, la protagonista reconoce que su antebrazo todavía está “inflamado” después de la operación, y confía en que el rango de alcance aumente conforme la hinchazón disminuya. Al menos, se va a librar de sufrir uno de sus temores sobre las llaves de los Tesla: No hay ningún elemento identificador que distinga las de un usuario de las del resto. En consecuencia, en un aparcamiento lleno de unidades del mismo modelo y versión, una confusión del aparcacoches podría desembocar en todo un ‘cambiazo’ entre propietarios…

Mercedes Anguita
Periodista y académica de la comunicación. Quería descubrir cómo sería el automóvil del siglo XXI. Ahora que lo sé, quiero descubrir cómo será el de la era cibernética. Trabajar en HackerCar me permite disfrutar de él en todo su esplendor. El mejor coche es el que está por llegar. Apasionada de la competición y de cómo las nuevas tecnologías se aprovechan para obtener la última milésima.

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