Tecnología HC

Airbag: 40 años de la tecnología que nos ‘estalló’ en la cara

¿Puede una explosión salvar una vida? Desde hace cuatro décadas, el dispositivo que inventara Bosch desafía esta singular paradoja. ¿Qué será de esta tecnología en los tiempos venideros?

Imagen de un Mercedes clásico equipado con airbag

Como solemos decir, una gran mayoría del equipamiento tecnológico de tu nuevo coche permanecerá sin utilizar durante toda su vida. Y no será porque te hayas dejado algún botón sin apretar, o menú sin descubrir… Simplemente, se deberá a tu buena suerte: la de no sufrir un accidente grave a sus mandos.

Y es que, no en vano, la eterna batalla por la seguridad del automóvil ya ha pasado por muchas etapas, marcadas siempre por la evolución de las tecnologías diseñadas ‘ex profeso’ para la tarea titánica de salvar vidas. Es, por tanto, sencillo echar la vista atrás y encontrar múltiples soluciones que marcaron un punto de inflexión.

El más destacado, sin duda, es la aparición del cinturón en la década de los cincuenta. Pero hoy nos centraremos en un dispositivo electrónico que acaba de cumplir, ni más ni menos, cuarenta años de servicio. Se trata, cómo no, del ‘airbag’.

Su funcionamiento ya es de sobra conocido: una colisión, un fuerte estruendo, una bolsa blanca que se abre ante tus ojos… Tu cabeza reposa suavemente sobre ella… Y el peor de los escenarios -la muerte- se acaba de evitar. Todo, gracias a una unidad electrónica de control que centraliza toda la acción ‘salvavidas’ del sistema.

A finales de los setenta, Bosch unió fuerzas con Mercedes-Benz para iniciar la producción de la primera ECU de airbag de la historia, lo cual impulsó -de forma decisiva- la preocupación por la protección de los ocupantes. El inicio de la producción masiva del sistema tuvo lugar en 1980… Y, como imaginas, el primer modelo comercial en estrenarlo fue el Mercedes Clase S W126 en 1981.

Desde entonces, Bosch ha fabricado más de 250 millones de ECUs, perfeccionando constantemente su tecnología. Los investigadores de accidentes de la compañía calculan que, en todo este tiempo, sus dispositivos han ayudado a salvar -aproximadamente- 90.000 vidas en todo el mundo.

Una partida de ajedrez… en milisegundos

Mediante acelerómetros, giroscopios y sensores de presión, la unidad de control logra identificar el tipo de accidente -frontal, lateral…- y su gravedad, disparando el airbag y el tensor del cinturón según crea conveniente.

En sólo diez milisegundos -diez veces más rápido que un parpadeo- el algoritmo encargado de la activación interpreta los datos para determinar si el conductor ha dado un frenazo, ha chocado contra algo estático… o si corre el riesgo de volcar. Si la situación supera el ‘umbral de peligro’, el sistema dispara el mecanismo pirotécnico. En 30 milisegundos, el airbag está completamente inflado y puede proteger a conductor y pasajeros.

Actualmente un turismo puede equipar hasta nueve airbags, los cuales se despliegan individualmente en función del escenario del accidente. Después de la colisión, el sistema envía una señal que corta el suministro de combustible, o desconecta la batería en los vehículos eléctricos. Asimismo, la información del impacto alcanza a otros sistemas como, por ejemplo, el eCall. Este último está preparado para llamar automáticamente a los servicios de emergencia tras el despliegue del airbag.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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