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Cómo serán los ‘coches 5G’ y por qué se convertirán en los más conectados

La conexión 5G está más cerca de lo que creemos, si bien habrá que seguir practicando la paciencia. La revolución que provocará en el mundo del motor será decisiva.

Coche conectado 5G interior
Foto: Araujo Motor

La tecnología 5G aplicada a los coches está en constante crecimiento gracias al avance de las tecnologías en los vehículos, las innovaciones del Internet de las cosas -IoT- y el despliegue de redes de alta velocidad. Existen algunas razones clave para el desarrollo de estas tecnologías y entender por qué el coche 5G puede llegar pronto. 

La investigación puede sorprenderte. ¿Con qué frecuencia los problemas relacionados con el vehículo, como neumáticos pinchados, fallos en la dirección o en los frenos, causan accidentes de tráfico y en las carreteras? Según una investigación de US DOT -Departamento de Transporte de los Estados Unidos-, aproximadamente el 94% de todos los accidentes automovilísticos son causados ​​por errores humanos. Solo el 2% de los accidentes ocurren como resultado de fallos mecánicos. Al desglosar aún más los datos, encontramos que una de cada cuatro muertes se puede atribuir al exceso de velocidad. Las estadísticas son alarmantes e indican que una cuarta parte de todas las muertes relacionadas con la conducción y la mayoría de los accidentes de tráfico se pueden prevenir por completo. Por lo tanto, los vehículos conectados cambiarán las reglas del juego para la seguridad del tráfico.

Las estadísticas son alarmantes e indican que una cuarta parte de todas las muertes relacionadas con la conducción y la mayoría de los accidentes de tráfico se pueden prevenir por completo


Los accidentes evitables son las malas noticias. La buena noticia es que finalmente estamos en condiciones de hacer algo al respecto. El despliegue de redes móviles 5G y otras nuevas tecnologías prometen hacer realidad los vehículos conectados, y está sucediendo más rápido de lo que la mayoría de la gente piensa. En este artículo veremos cómo se están adaptando las ciudades para incluir la tecnología de vehículos conectados y la conducción autónoma, cómo será esa tecnología y cuándo podríamos ver el lanzamiento de los primeros coches autónomos. Exploremos el futuro de las aplicaciones 5G, IoT y automotriz.

Conectados vs autónomos: ¿en qué se diferencian?

Es importante distinguir entre un vehículo conectado y uno autónomo. Un vehículo conectado es aquel que puede recibir información de una fuente externa y/o conectarse al teléfono de un consumidor. Los vehículos conectados ya son habituales en la actualidad. Por ejemplo, el sistema de navegación de un automóvil está conectado a la red GPS. En caso de tráfico u otras interrupciones en la carretera, el sistema de navegación puede planificar una nueva ruta para evitar estos obstáculos.

La siguiente fase del vehículo conectado serán los avances en V2X, donde X puede ser un peatón o un sistema de gestión de tráfico en una intersección. También conocido como vehículo a todo, el V2X es el último avance de vehículos conectados que apoyará el frenado automático de los vehículos para prevenir accidentes de tráfico. 

El vehículo autónomo es el siguiente paso y, en última instancia, dependerá de la integración de la tecnología 5G en los sistemas automotrices

OnStar es otro buen ejemplo de vehículo conectado. En caso de emergencia, el conductor puede conectarse a un centro de ayuda que puede enviar una grúa o enviar servicios de emergencia. En términos de conexión de teléfono, muchos fabricantes de automóviles ya permiten a los conductores sincronizar su móvil con el automóvil para usar aplicaciones, reproducir música o habilitar el reconocimiento de voz.

Si bien OnStar y GPS son servicios útiles, se basan en tecnologías que tienen décadas de antigüedad. Incluso conectar un teléfono inteligente a un automóvil no es tan emocionante como la mayoría de cosas que están por venir. La próxima generación de vehículos conectados hará mucho más. Los coches 5G se conectarán a redes 5G, lo que no solo permitirá comunicaciones ultrarrápidas y de baja latencia, sino que también les permitirá comunicarse entre sí. Por ejemplo, dos coches 5G que lleguen a una señal de Stop pueden acordar de antemano quién pasará primero, resolviendo el comportamiento deficiente que, con la tecnología actual, tienen los coches autónomos ante las señales de Stop.

Como podemos ver, un vehículo conectado no es necesariamente un vehículo autónomo. La tecnología de coches conectados se refiere a los avances de V2X. Un vehículo autónomo es el siguiente paso, donde el automóvil conduce y, en última instancia, dependerá de la integración de la tecnología 5G en los sistemas automotrices. Algunos de los primeros coches autónomos no eran vehículos conectados. Se basaron en el radar y planearon rutas para navegar por las carreteras. Sin embargo, en el futuro, la mayoría de los coches autónomos estarán conectados, ya que hay una gran cantidad de beneficios por un costo relativamente pequeño.

La tecnología presente favorece el futuro

La promesa de vehículos totalmente autónomos requiere una conexión 5G de alta velocidad para miles de automóviles, simultáneamente, en el centro de una ciudad. Si bien el 4G es una mejora enorme sobre el 3G y se adapta bien a la mayoría de las aplicaciones de IoT en la actualidad, los verdaderos vehículos autónomos requieren mayor ancho de banda y menor latencia. Con ese fin, muchas ciudades de Estados Unidos, especialmente las más grandes como Los Ángeles y Nueva York, están ampliando su cobertura 5G. Aunque estas redes no siempre se instalan para beneficiar a los vehículos autónomos en particular, los automóviles 5G podrán conectarse a las nuevas redes y aprovechar esta infraestructura.

El Asistente de velocidad inteligente -ISA- es una tecnología interesante que probablemente jugará un papel en el desarrollo del vehículo autónomo. Con ISA, un sistema GPS determina la velocidad del vehículo y luego la referencia a un mapa con límites de velocidad conocidos. En el caso de que el automóvil exceda el límite de velocidad, el sistema ISA puede advertir al conductor o posiblemente -dependiendo de cómo esté configurado-, incluso reducir la velocidad del vehículo. En cuanto a los vehículos autónomos, será fundamental un mapa con límites de velocidad incorporados. Si bien el aprendizaje automático y la inteligencia artificial permitirán que los automóviles autónomos lean las señales de límite de velocidad, es posible que las señales no sean lo suficientemente frecuentes como para mantener informado al vehículo. Algunas ciudades pequeñas tienen muy pocas señales y en otros lugares las señales pueden estar desfiguradas o ausentes.

A medida que las piezas encajan para la integración de 5G en aplicaciones automotrices, la tecnología de vehículos conectados se está implementando hoy

Otra tecnología interesante que ya se utiliza en los coches de hoy, como BMW, es el asistente de carril. Un automóvil puede usar datos de GPS, cámaras y/o radar para determinar la ubicación del vehículo en la carretera y mantenerlo en el carril apropiado. Esta tecnología seguirá perfeccionándose y algún día conducirá a que un coche autónomo pueda permanecer en su carril a cualquier velocidad y en cualquier condición de conducción. Cuando la conducción asistida por carriles esté completamente desarrollada, hará que el control de crucero parezca un caballo bien entrenado que siempre trota a la misma velocidad.

Mientras tanto, a medida que las piezas encajan para la integración de 5G en aplicaciones automotrices, la tecnología de vehículos conectados se está implementando hoy. Actualmente, Digi está trabajando con los departamentos de transporte y los grupos de Sistemas de transporte inteligente -ITS- para instalar la infraestructura de comunicaciones de misión vital para los vehículos conectados hoy, de modo que las ciudades inteligentes estén preparadas para el mañana.

Cómo permitirá el 5G la conducción autónoma

Como hemos comentado, una de las características clave de 5G es que permitirá que los coches se comuniquen entre sí. Esto abrirá la posibilidad de compartir datos, desde la velocidad actual y el destino hasta las condiciones previas de la carretera. Un automóvil que se dirige en una dirección compartirá automáticamente datos con otro coche que se dirija en la dirección opuesta.

Los automóviles se coordinarán en los semáforos y las señales de Stop. Los conductores que pasen los semáforos en rojo serán cosa del pasado. A largo plazo, los semáforos y las señales de stop podrían desaparecer, ya que los coches autónomos estarán capacitados para coordinar sus acciones sin una señal. Los atascos se reducirán o eliminarán a medida que los vehículos autónomos puedan circular más cerca unos de otros. Además, los coches autónomos no reducen la velocidad hasta el cuello.

Los atascos se reducirán o eliminarán a medida que los vehículos autónomos puedan circular más cerca unos de otros

Los coches 5G también captarán las señales que envían los teléfonos 5G desde los bolsillos de los peatones. De esta forma, los coches autónomos podrán evitar los atropellos en los cruces peatonales o intersecciones. Incluso en el caso de que el radar y las cámaras de un automóvil no puedan detectar a una persona, sí recibirán la señal proveniente de su teléfono. Los vehículos autónomos habilitados para 5G también podrán conectarse a la red inteligente de una ciudad para ubicar estacionamiento disponible, servicios de acceso y otros beneficios que quizás aún no hayamos imaginado. Por ejemplo, tal vez los autobuses escolares, los vehículos de construcción y las ambulancias transmitan sus ubicaciones para que los coches sin conductor puedan redirigir su curso.

¿Cuándo llegará el 5G a la industria?

Como hemos establecido, una parte clave para permitir la conducción autónoma es la construcción de la red 5G. Uno de los efectos secundarios del coronavirus es que más personas trabajan desde casa y la demanda de ancho de banda ha aumentado en consecuencia. Verizon, por ejemplo, notó un  aumento del 75% en el uso de ancho de banda. Este enorme aumento de la demanda podría llevar a que 5G se desarrolle más rápido de lo que podría haber sido de otra manera. Tal construcción sentará las bases para los vehículos autónomos.

En términos de cifras reales, Business Insider estima que habrá 77 millones de automóviles conectados producidos para 2025. Para coches completamente autónomos o semiautónomos, la cantidad es de 14 millones para 2025. Si bien eso puede no parecer mucho, es importante tener en cuenta que una vez que la tecnología se vuelve confiable y económica, podría despegar a lo grande. El crecimiento del mercado de 14 millones a 100 millones podría llevar la misma cantidad de tiempo que para pasar de 1 a 14 millones.

No ocurrirá de la noche a la mañana, será gradual

GM ya está trabajando duro en el desarrollo de tecnología de vehículos autónomos. En 2016, gastaron más de mil millones de dólares para adquirir Cruise Automation, una startup que desarrolla coches sin conductos. Desde entonces, Cruise ha recaudado capital adicional y GM parece estar totalmente comprometido con hacer realidad estos coches.

La transición a vehículos autónomos no ocurrirá de la noche a la mañana, será gradual. Ya contamos con asistencia de carril y otras tecnologías diseñadas para tomar el control del automóvil en circunstancias específicas en las que puede salvar vidas.

Con el tiempo, estas tecnologías mejorarán, se introducirán nuevas tecnologías y, gradualmente, los automóviles conducirán cada vez más. En algún momento se consagrará un automóvil sin volante. Puede haber restricciones. Por ejemplo, es posible que solo funcione en determinadas ciudades o durante los días despejados. Pero el automóvil sin volante será una señal de que nos estamos acercando a un futuro completamente autónomo.

*Artículo escrito por Nathan Wade y publicado originalmente en digi.com.

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